martes, 18 de noviembre de 2008

00. EMPECEMOS POR DONDE SE PUEDA EMPEZAR

.



Yo quería ser actor. Pero para eso hay que tener suficiente dinero como para pagarte una academia, y una estancia fuera de tu ciudad (Al menos si vives en Badajoz)



Y como las circunstancias no lo permitieron…


Decidí ser de audiovisuales.El caso era trabajar con cámaras, ya fuese delante o detrás de ellas. A mi no se me da bien estudiar, o al menos eso es lo que creo, y lo que se refleja en mis notas mas bien mediocres, así que la idea de entrar en la carrera de Comunicación Audiovisual estaba tan descartada, como hacer el módulo de Formación Profesional (No lo hay aquí, en la ciudad donde parece ser que me toca vivir unos cuantos años más)

No me gustaban los otros módulos de FP, y la Universidad era “para la gente que sepa estudiar”.

Hasta que llegó el día en el que me dijeron: “Oye Juan, pero si a ti te encantan los niños, y además el Inglés es la asignatura que casi mejor se te está dando en el Bachillerato, ¿por qué no haces Magisterio de Lenguas Extranjeras?”

Buena idea. Entrar en “la carrera fácil”. La del “Corta, Pega y Colorea”. La que no tiene más salidas que saber decir correctamente: “Buenos días ¿qué MC Menú le pongo hoy? ¿Y de beber?¿Para tomar o para llevar?”.

Me gustaba tanto la idea,que acabé rellenando la solicitud. Cuando la gente me preguntaba “¿Y qué carrera estás estudiando?” Hasta me daba vergüenza responder, así que hacía el chiste de, “Magisterio, la de los retiraos”. Pero el día a día, y el estar en contacto con gente tan diferente, tanto vagos como profesionales, el escuchar tantas cosas, tanto estúpidas como interesantes, el haber terminado medianamente bien el 1er año, hacen que hoy diga, “Estudio Magisterio de Lenguas Extranjeras”.

Educar grupos de personas desde su base más mínima no consiste solamente en enseñarles “el A, B, C, el 1,2, 3 y colorear la ballenita de azul”.

Y por muy bien que sepa la teoría de cómo realizar este infravalorado trabajo, mi formación estaría incompleta si no pudiera ejercer durante una temporada las respectivas prácticas.Y no barajé muchas posibilidades: el centro donde quería hacer las mías sería aquel en el que estuve durante toda la Primaria. Mi infancia resumida en seis cursos, entre unos pasillos que volvería a recorrer, nueve años después.

Esa es la función de este blog. Servir de diario. Para mí, para mis compañeros, para futuros estudiantes de magisterio en prácticas, para mis amigos. Para quien quiera leer las vivencias y opiniones de un alumno de magisterio en prácticas.


Habilito los comentarios para todo el mundo. Si dejas uno, procura escribir tu nombre real o uno por el que pueda reconocerte. ¡¡Gracias por tu visita!!



.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy currado y se vé que tienes iniciativa, no la pierdas

JJ Brieva dijo...

Muchas gracias, Anónimo

(¿?)