Hoy no podía quedarme dormido. A las 8 y pico de la mañana ya estaba calentando el desayuno mientras mi madre me decía "lo malos que son los niños ahora". Que tenga cuidado, que no les diga nada, que yo no soy nadie, que no les riña, que para eso está la profesora, bla bla bla. "Mira ese de las rastas que está pidiendo en la calle, con todo el dinero que tienen los padres. Son gente que no han querido estudiar de chicos y ahora mira... si es que no, los hay que por mucho que les pegues no... Son así desde un principio y no quieren hacer nada"
Personalmente no creo que sean así "desde un principio". Un humano es lo que puede, dentro de lo que las circunstancias en las que ha crecido le permitan. (¿Me equivoco?)
Niños habladores, o tranquilos, conflictivos o creativos. Me daba igual lo que me encontrase. Serían con quienes compartiría las próximas cuatro semanas de mi vida y estaba deseando conocerlos.
Libreta y boli en mano salgo a la calle. Noviembre nos regala una mañana fresca y soleada
. El colegio está a cinco minutos de mi casa, y ya cuando me acercaba, un niño pequeño moreno me pregunta, "¿Vas a la Soledad?". Respondo afirmativamente y él acelera el paso con la misma sonrisa. Mis relaciones con el entorno acababan de empezar.
Al entrar en el patio no sabía si dirigirme a la Sala de Profesores o ¿a donde?. No nos habían dicho nada, pero al cruzar la puerta, me reconocieron como otro de prácticas. Me presentaron a
dos compañeros. Una chica de Audición y Lenguaje, sobrina de la profesora que imparte Educación Física en el Centro, y un chico de Educación Primaria que me sonaba de verle algunos días en el autobús hacia la Facultad. Decía haber dormido poco esa noche por los nervios.
Los pequeños entran en las aulas, y nosotros aún no tenemos asignado un tutor. Tardarían unos quince minutos en volver a por nosotros, para llevarnos a la Sala de Profesores, y darnos incluso la posibilidad de elegir el curso en el que queríamos acompañar a nuestro/a tutor/a
.
1) Un 5º curso nada recomendable (según la profesora que nos lo presentaba) por ser el más conflictivo de todo el colegio. No estaban ni siquiera con su tutora, sino con una interina. No hace falta que jure que me entraron unas ganas enormes de tirar por ahí, pero parecía que no querían asignar ese martirio a nadie.
2) Algún curso de entre los de 1º y 2º, con su respectiva prioridad a la hora de enseñarles a leer y escribir. Si, me gustaría enseñarles eso también. Debe ser divertido si tienes paciencia.
3) Niños más mayorcitos, a elegir entre 3º o 4º curso.
Mi compañera, por ser de Audición y Lenguaje, quiso ver si tenían algo que se ajustase más a su especialidad, y el compañero tenía especial tendencia por una clase que contara con diversidad cultural, alumnos de distintas etnias. ¿Yo? Que me echen lo que quieran, ¡¡voy a cogerlo con la misma ilusión!!
Y así me quedé con 4º curso. 4ºB concretamente. Me acompañaron al aula. Estaban dando Religión (esta asignatura no la da la tutora, sino una especialista) En la clase de al lado es donde se encontraba Maria del Carmen (la correspondiente tutora) con Javi, un chico que no daba religión, así que estaba repasando matemáticas en el Linex mientras Mª Carmen corregía unos cuadernillos. Estuve un rato mirando cómo funcionaba el programa que utilizaba el chico, y después incluso corregí uno de estos cuadernos. De una tal Nuria...
Da la hora y termina Religión. Acompaño a Mª Carmen y Javi a su clase. Ella me ahorra el trabajo de presentarme. -"Él es Juan, un profesor de prácticas que estudió aquí de pequeño, hizo el Bachillerato y ahora está en la Universidad para dentro de muy poco ser profesor. Y es como vosotros, de aqui del barrio" (Saludo con la mano, sin esperar respuesta, pero la recibo de todos aunque fuera tímidamente)
Por ahora no tenía más que sentarme en la mesa del profesor a mirar como ella daba las clases. Pocos niños se distraían con mi presencia (no era la primera vez que recibían a uno de prácticas) Aprovechaba para tomar algunas notas con las que confeccionar este diario.
Tenían clase de Lengua, y Mª Carmen les dijo que cogiesen los cuadernillos. Para no tener que cargar peso de mochilas, los tenían allí mismo en clase, en un mueble, y se levantaron a cogerlos. Me sorprendió lo bien organizados que estaban los alumnos, se levantaron sin hablar mientras se dirigían al mueble, pero a los pocos segundos ya se les oía discutir.
Hacía el tiempo suficiente que no pisaba un colegio, como para olvidar que en la pizarra se escribía todos los días la fecha. Y algo que no recuerdo, es que leyésemos todos los alumnos a la vez, los enunciados de los ejercicios.
Aunque fuese Lengua, tomaron los primeros quince minutos para corregir los ejercicios del cuadernillo de Matemáticas. Esta semana tienen algunos controles. Guardan los de Matemáticas y la profesora reparte los de Lengua. Están con "agudas, llanas y esdrújulas".
Los alumnos que en un primer contacto llaman mi atención son un rumano que lleva unos cuatro años aquí, una chica que se distrae con facilidad, y otras dos que parecen tener el protagonismo. Mas tarde diferencio que una es una habladora compulsiva que comete muchas faltas de ortografía y otra es, digamos que la "lumbreras" (Con cariño ¿Eh?)

Mª Carmen es muy exigente con que los niños tengan una buena caligrafía. Los hay que son mas guarretes (escriben con lápiz sobre libreta cuadriculada) y otros más limpios, algunos tienden a hacer la letra un poco hacia la izquierda (tipo cursiva) y las líneas de otros parecen montañas rusas, pero después de todo, excepto una chica, todos tienen la misma letra de escolar con "el rabito de la -O- y las tres patitas de la -M-".
Suena el teléfono de la profesora y sale para responderlo. Estoy al cargo de que dieciséis niños de nueve años (la mayoría) hagan un par de ejercicios de Lengua. Sin miedo ni nervios me levanto, cojo el libro y les pregunto, "Bueno ¿con cual ejercicio estamos?" (Una de las cosas que me he propuesto, es ser comunicativo, haciendo una clase en la que todos participen) "¿Qué vemos en la imagen? Si, un abuelo, ¿y que más? un padre. Vale, ¿qué nos dice el ejercicio?" (Aquí estábamos con sujetos y predicados) "Nos da los sujetos, y nosotros tenemos que buscarle los predicados, ¿no es así?, ¿qué pone? -EL ABUELO...- ¿qué hace el abuelo? Exacto, tiene un bebé en brazos, y le está dando el biberón. ¿Cómo se escribe -bebé-, con -B- o con -V-?, ¿y tiene alguna tilde por ahí? Si, porque es aguda y termina en vocal." (Bueno, y así con los demás personajes del dibujo)
Los niños aceptaron sin problemas que yo tomase las riendas durante un momento. Me seguían el rollo, me respondían, debatíamos las cosas que estaban haciendo los personajes de la escena. Los veía tan espabilados, que incluso sentía que yo iba un poco lento. Parecía como si estuviera subestimando su velocidad de razonar.
En el siguiente ejercicio teníamos que usar la palabra "araña" en dos oraciones. Una como sujeto, y en la otra como predicado. Pero Mª Carmen llegó y no me quedó otra que sentarme, en contra de mi voluntad. Yo quería quedarme ahí de pie, dando vueltas por la clase hablando de las cosas que puede hacer una araña, o las que un sujeto le puede hacer... pero ese no era mi momento.
Como curiosidad, quiero contar que había un ejercicio que nos ofrecía los predicados, y los niños debían buscar un sujeto cualquiera. Ante el predicado "es mi amigo", un chico de raza negra eligió como sujeto, "Obama" ("Obama es mi amigo"). Puede parecer "moña"
, pero me resultó muy gracioso y adorable

Los niños acudían a la mesa para que la tutora les corrigiera los ejercicios. Ante la avalancha, me ofrecí para corregir algunas yo también. Para no sacarles de su cauce, intentaba imitar el símbolo de "bien" que la profe les ponía con rotulador rojo (Cuando yo soy más de la -V- de "Visto") "Anda, si hasta hace igual el -bien- de la profe. No hace falta ¿eh? tú hazlo como quieras".
Los últimos quince minutos volvieron a las Mates. Un chico se quedó el primer rato de Educación Física terminando los ejercicios. Más tarde descubro que es algo más lento que los demás. Se distrae con facilidad. Le echo una mano. Mientras están fuera, y por ser la primera vez, decido quedarme con la tutora. Es una mujer de unos 50 años, que me comenta que tiene 30 de experiencia y lleva 7 en el centro. Al decir verdad, no la conocía de antes. Me enseña el horario, me habla un poco de su planificación semanal, me enseña libros de texto, la biblioteca de aula... Cuando les hace alguna pregunta de respuesta corta, responden en plan papagayos, pero ¿luego saben lo que están diciendo, comprenden esas definiciones?, ¿en mi época las cosas eran así?, ¿están hoy más preparados para este tipo de aprendizaje?
Llegan un par de especialistas sociales. Dicen de ofrecerle algún apoyo a una chica que tiene una memoria excepcional, pero que sin embargo no es capaz de razonar lo más mínimo. "Es algo cortita" afirma Mª Carmen, mientras que propone el apoyo para el niño rumano, que le hace falta comunicarse un poco más en castellano, tanto hablado como escrito.
Hora del recreo. Se me junta que desayuno en casa con que no me atraen los cafés de cafeterías. Prefiero quedarme en el patio para relacionarme con los alumnos. Veo a D. Adolfo, un antiguo profesor del colegio que aún sigue ahí repartiendo caña a sus... ¿60? Un tipo activo que no llegó a darme clase, pero me recuerda. Y yo no olvidaré el día en que no aprendí a dividir entre 11, y fue él quien me enseñó, durante un recreo, estando sentado en la primera fila de asientos de la biblioteca.
Salgo al patio. Por primera vez he tenido una duda de cómo actuar. No pasa un minuto y estoy rodeado de niños alborotados "¡¡Profe me ha pegao!! / ¡¡Profe me ha dicho!! / ¡¡Profe me ha bordeao!! / ¡¡Profe mira ése!!"

Cuando quiero hacer algo, siguen correteando a su aire. Me pongo en el centro del patio, al sol. Se me acerca una niña:
-"¿Sabes qué me he traído hoy?"
-No, dime
-"Un Petit Suise, y un zumo"
-Ah ¿y cuál te gsta más?
-"Mmm... el Petit Suise"
-Si, a mi también me gustan mucho. ¿Y no juegas con otros compañeros?
-No, porque nadie quiere juntarse conmigo.
No se va de mi lado, me habla de otros niños, se le cae la pajita dentro de la caja de zumo. Veo a la profesora que está de guardia en el patio. Resultó ser la interina que es tutora del 5º curso problemático. Dice que aunque haya rebeldes, son dos los que se llevan el protagonismo. Uno incluso "Ha sido expulsado tres veces, y nada...". Conozco también a una profesora de Inglés, que es sustituta (El profesor ha sido operado) y hablan de la otra sustituta que ha llegado hoy (En lugar de la otra profesora de Inglés, también operada) Las dejo intercambiando opiniones. Mi compañero de prácticas dice llevar toda la mañana atando cordones

Al volver a clase, no se que pasa que puedo disfrutar otra vez de poder "estar al mando". Tengo que vigilar "que no hablen". A mi me da igual que hablen, que intercambien información, que se ayuden. Pero terminamos hablando de qué equipo soy, y de que nado como los peces de plomo. Eso si, ¡ayudo a los que tienen dudas!
La profesora vuelve. Llevo toda la mañana analizándola, y me gusta a la vez que no. Treinta años de experiencia la convierten en una experta, pero del sistema clásico. Como ya he dicho, a mi no me importaría que los niños se ayudaran entre ellos, pero claro, si es tan amiga del silencio será por algo. Luego veo que los niños si se ayudan, cuando uno termina, le echa una mano a los demás. Al igual que no me ha gustado su forma de parar a los revoltosos, humillándoles un poco ante toda la clase, con cosas del tipo "si volvéis a discutir diré que sois novios ¿os gustaría?" Pero claro ¿quién soy yo para criticar su método? No puedo ser el profe más innovador del mundo si no aprendo de esta gente. Quizá ser 100% permisivo no sea lo correcto.
Aún así sigo opinando que no se puede excluir a los que van más lentos. En más de una ocasión, me han entrado ganas de coger mi silla y sentarme al lado de uno de estos que necesitan un apoyo especial. No puede ser posible que si hable para preguntar algo, la profesora lo mande a callar. Si le enseña la libreta a la profe para que mire un ejercicio le diga "da igual, no me importa" apartándosela de un manotazo. No me gusta tener que oir varias veces al día como le dice "estás para que te dé un chocazo contra la pared" o les llama "chochones" (esto en general, para todos) Y lo que menos me ha gustado de todo, es ver como "tocaba" a este alumno
(Para hacérselo a ella en plan "¡¡Señora, modernícese!!) Al terminar la jornada, me dijo que este niño proviene de una familia desequilibrada, de madre soltera y pasota. Es más, el pequeño vive con su tía, que es la que más cuerda está. (A su madre por lo visto ya se lo retiró la Justicia en su día por falta de cuidados)Termino diciendo que no he pedido aún el permiso que quiero para poder tomar fotos en el Centro, tanto para guardarlas como recuerdo, como para acompañar en la Memoria que hay que entregar al finalizar el periodo de prácticas. Tenía especial interés en ver de nuevo la biblioteca, y saber si los niños la usan, pero está informatizándose por lo visto (Y así llevan un año)
Frase del día: -"¡¡Jo que alto eres!!"
.
3 comentarios:
Tío, me ha gustado el momento de la niña en el patio ""¿Sabes qué me he traído hoy?"
-No, dime
-"Un Petit Suise, y un zumo"" Es como de una película.
Ah, y también hubiese cogido yo 3º o 4º, para que por lo menos los niños sepan leer.
Y lo excluir a los niños... bueno, no te puedes centrar mucho en uno, pero tampoco es mandarlo a la mierda ¿no?
Juanito,¡¡esa profesora no me gusta!!Por ahora solo llevo leída ésta entrada,pero bueno,así no se le habla a nadie,y menos a un niño,sobre todo alguien que tiene que ser un ejemplo para ellos.Me gustaría que los padres pudiesen presenciar la clase como lo haces tu.¿Que pasaría entonces?Entiendo que esté quemada con los 30años que lleva dando clases,pero a un niño no se le debe hablar así.Dios,me he indignado...
Yo no sé si seria capaz de controlarme y decirle algo cuando terminase la clase...Pero espero que tú si te controles!
Juanito!! Q pasada de blog!! ME ENCANTA!! No sabía que tuviesas esa fantástica vocación de profesor! ME ha encantado leerte asi que seguire esto de vez en cuando. Inovador pero a la vez prudente, magnífico, perfecto, no lo dejes Juanito, a esos niños les hace falta un profe como tu. Enhorabuena por tu valentía y muchisimas gracias por compartir estas experiencias!
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