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Estaba en el supermercado con unos amigos. No recuerdo qué buscábamos, pero nos quedamos parados en un pasillo charlando. Supongo que estaríamos hablando muy alto, porque llegó un tipo enchaquetado seguido por otros, aparentemente empleados. Sin detenerse, nos dijo que nos fuésemos de allí, pues ese "Era ahora SU supermercado".
Yo) -"¡Pero si este es nuestro supermercado habitual! Además hemos venido a comprar."
Enchaquetado) -"No me importa, ahora es MI supermercado y os ordeno que os marchéis de él inmediatamente."
Me sentí insultado. Nos estaban echando del sitio en el que comprábamos nuestras cosas desde hacía años, y no podíamos hacer nada por evitarlo.
Por la atmósfera extraña e irreal que nos rodeaba, no tardé en darme cuenta de que todo aquello era un sueño. Faltaban diez minutos para que empezara la clase (¡Menos mal que anoche dejé la ropa colocada!) Ya tomaría mi sagrado desayuno en otro momento, ahora solo quería correr y... no se me ocurre nada más, aún no tenía sangre suficiente en el cerebro como para pensar con claridad.
Llego a tiempo. Aunque suba las escaleras corriendo y saltando peldaños, pierdo un minuto en lavarme en el baño del colegio. ¡No sería muy agradable estar toda la mañana con las manos pegajosas por culpa del azúcar de un donut!
A primera hora tenían Educación Física. No era necesario que yo fuese, pero me da tiempo a ver como reparten los libros de Inglés. Rosa (profe de Inglés) propone un ejercicio basado en el Bingo. Una cuadrícula de 5X5 espacios que cada uno rellena con las palabras que se les ocurra (entre los adjetivos, posiciones, acciones y partes del cuerpo que han dado) Después la profesora va poniendo en la pizarra, lagunas de estas palabras. Quien las tenga, las va señalando en su cuaderno (¡Bingo!) Después pasamos a otro ejercicio, describir un dibujo de un pirata que está en un cartel de WANTED (He's got big ears, etc) Como están acostumbrados a hacer en el rato final de la clase de Inglés, colorean. Esta vez, en los cinco últimos minutos, Rosa enciende el radiocasette y nos marcamos un bailecito con toda la clase. Una de estas canciones en la que hay que subir los brazos, y dar un paso a un lado u otro o mover los pies según se indique. Llega Mª Carmen, y Rosa me da la oportunidad de irme con ella a su siguiente clase, pero como también son de 4º curso y van a hacer lo mismo, me limito a llevarle la enorme carpeta de fotocopias de dibujos.
Durante el control de Lengua se oyen molestos ruidos de taladros. No sabemos de donde provienen, pero los niños afirman que son de las obras de la Iglesia (El colegio y la Iglesia casi comparten pared)
Quince minutos antes de la hora del recreo, se va a hacer un acto porque hoy es el Día Internacional de los Derechos del Niño. Como en clase no tengo nada que hacer, decido salir a preguntar al Jefe de Estudios, si puedo tomar fotos durante este evento. No hay problema ninguno, pero me gusta dejar las cosas claras. Les confirmo que todas las fotos que tome en el Centro, pasarán a formar parte de mi colección personal, y que algunas las utilizaré para acompañar la Memoria. Toda imagen en la que salgan personas en primer plano, no serán publicadas en Internet.
Este colegio está, digamos que dividido en dos. Por una parte, la de Primaria, que donde estoy pasando mis días, y por otra, la de Infantil, un edificio distinto que se encuentra justo a dos manzanas. Una vez que llegan los alumnos de Educación Infantil, y se sientan en el patio formando un círculo (se han colocado unos conos como guía), los de Primaria terminan por colocarse también en sus sitios. Diversos alumnos representando a su clase, leen cada uno, una frase extraída de un manifiesto mientras se sueltan unos globos.
Hora del recreo. Aquí podríamos empezar una sección nueva, basada en mi amiga de 3º (La marginada de los Petit Suise) Podría ser un concurso de adivinar cuántos trae hoy, cuánto tardará en venir a saludarme o qué cosa nueva me enseñará. El caso es que hoy trae dos Petit Suise.
Los de mi clase juegan a "Los Piojosos". Consiste en que alguien toca a mi amiguita de los Petit Suise (recordemos que nadie se le acerca porque dicen que tiene piojos) y luego se persiguen entre ellos, para tocarse con la misma mano (Como si se contagiaran. Esto en otra época se hubiera llamado "Huir del leproso". Para que veáis la otra cara de estos angelitos) Me doy cuenta de que un alumno de mi clase, tiene tendencia violenta. Es un niño
regordete, y la tutora me ha comentado que incluso insulta a su madre. Lo poco que le conozco y viendo como actúa, yo lo considero un chaval consentido. Siguen sonando los taladros, y veo que hay un par de técnicos instalando cableado nuevo en el patio del colegio.
Se me acerca un niño que no me suena de haberlo visto antes, y me dice en tono relajado, con voz bajita y mirándome a los ojos:
-"Yo tengo una foto tuya fumando porros."
Siguiente concurso, vamos a llamarlo "¿Que harías tú en mi lugar?". Me limité a decir que eso era mentira porque no fumo, pero vamos, que no me impresionó mucho, si tengo que decir la verdad. Subiendo las escaleras, va a mi lado el ya famoso en estas páginas, Kiko. Dice que esta tarde va a fumar porros. Intento razonar con él, diciéndole que yo no soy nadie para prohibírselo, que no puedo seguirle las veinticuatro horas, pero que los pulmones se le pueden poner muy negros si empieza tan pronto.
-"Te voy a contar algo que aprendí hace tiempo, y es que todo en exceso es malo. Incluso las cosas buenas. Tú sabes que el agua es necesaria, si no bebiésemos, nos moriríamos en tres días. Eso se soluciona con algo pequeño, una botella de agua es buena. ¿Pero que pasa si te sueltan en medio del mar desde un helicóptero? Sería demasiada agua, y morirías."
Seguro que al rato se le olvidó, pero creo que hice bien en decírselo. Tristemente, y a día de hoy, creo que un colegio no es el lugar donde corregir la forma de crecer de éstos árboles torcidos. Esa "tabla que corrige el camino" se tendría que haber puesto antes, pero no por ello hay que darlo por tarea imposible. A este muchacho le va a dar igual todo lo que le digas, todos los recreos que se quede haciendo divisiones, todas las veces que llames a su casa. ¿Solución? Deja un SMS que empiece por la palabra KIKO.
El grupo -B- se va a Música y el -A- se queda en Matemáticas. Cuando -B- regresan, empieza un control de Matemáticas, durante el cual no hago gran cosa, así que aprovecho para tomar fotos del Centro ahora que no hay alumnos en los pasillos. Entro en el aula de apoyo pedagógico, la de Música, el gimnasio de Educación Física, y especialmente el comedor, donde charlo un rato con su encargada, que me comenta un poco el funcionamiento y hablamos sobre la evolución de este servicio con el paso de los años. Yo llegué a conocerlo, pero antes no teníamos ese cuarto al lado, uno con paredes de aluminio y cristal, donde hay un fregadero y poco más.
Poco antes de que suene la sirena de fin de jornada, decido subir a mi clase, pero me encuentro a un alumno de 6º en el pasillo. Me quedo un rato con él. Hablamos en voz baja:
-¿Qué haces aquí, te han echado de clase?
-Si, la de Religión, que nada mas entrar ya me echa.
-Vaya...
-Pero vamos, que es así desde el primer día. Duré veinte minutos.
No se le veía mal tipo, pero por su forma de hablar no tardé en darme cuenta de que es de ese tipo de alumnos pasotas que pueden conseguir fácilmente acabar con la paciencia de algún profesor.
-Pero ya estás en 6º, ¿verdad?
-Si, pero estoy ya cansado del colegio éste...
-Tio, pues es tu último año. Aprovecha, aprueba y te vas ya de aquí. No te estoy diciendo ni que saques un 10, con que vayas aprobando vale. Piensa que queda poco para Navidad. Cuando vuelvas y quieras darte cuenta, tienes ahí los Carnavales, y al rato Semana Santa y se acabó.
-Yo no hago nada, paso. Pero luego en el tercer trimestre, le meto caña y...
Se ríe. La conversación lleva un tono de colegueo desde el principio, como si nos conociésemos de antes.
-Pues ten cuidado, que hay profesores que te evalúan el curso entero. ¿Has pensado ya a qué instituto vas a ir?
-Si, al _____ ______ (Me dice el nombre de un Instituto público del barrio)
-¿Y eso? ¿Tienes ahí algún hermano o algo?
-Si, un primo.
-Yo estuve ahí haciendo el Bachillerato. Llegué a conocer algunos profesores de la ESO, y te puedo decir que los hay muy buenos (Al decir verdad solo conozco uno o dos...)
Seguimos hablando y llegamos al tema de sus amigos.
-Pues yo tengo amigos que dicen que se van a meter en los militares, van a coger un tanque y van a destruir el colegio, pero yo les digo, "¡No hombre! Pobrecitos ¿donde se van a ir después si no?"
Después de una conversación así, me despido amistosamente y le digo que ya nos veremos por el patio durante estos días.
Llego a clase y han terminado el control. Veo que están jugando con plastilina. No recordaba que en 4º de Primaria siguiéramos en ese plan. De acuerdo que lo veamos como algo muy infantil, pero piensa en todo lo que lleva detrás: ejercicios de motricidad con las manos, desarrollo de imaginación... y sin ser tan trascendentales, una forma más amena de aprovechar los últimos minutos, que haciendo las divisiones que llevas dando toda la semana. Suena la sirena, fin de las clases.
Le comento a la tutora lo que he hecho durante esta escapada (menos la charla con el de 6º) y le digo que tenía especial ilusión por ver cómo se conservaba la biblioteca del Centro. La recordaba con un toque muy clásico. Espaciosa y con muebles grandes en sus paredes, albergando cientos, incluso miles de libros. Un luminoso ventanal a la izquierda y sillas de estas que tienen una plataforma plana donde apoyar el brazo derecho para escribir. Vamos a la Sala de Profesores y cogemos las llaves. Dice que puedo coger las llaves que haga falta por si quiero entrar en algún sitio, siempre y cuando luego las vuelva a poner en su lugar correspondiente. La biblioteca está muy cambiada. Ya no huele a libro viejo, no hay muebles altos, los que hay están pintados de colores vistosos, dispone de varios ordenadores, y las sillas incómodas para zurdos han sido sustituidas por varias mesas grandes con sillas a su alrededor para ser usadas como puestos de lectura.
Evolucionar o morir.
Quiero una foto de la acogedora biblioteca antigua con muebles color madera.
Frase del día: -"Es que a esta profesora no la respeto. Se vuelve loca y grita. Sin embargo a ********** si. Todos la respetamos. Es muy buena y simpática. No tiene que mandarnos a callar. Ella entra y todos nos sentamos en nuestro sitio, y las clases son muy entretenidas." (Alumno anónimo)
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1 comentario:
Joer con los niños de ahora, qué precoces son, lo digo en referencia a lo de los porros. Y procura no dormirte, que luego sales con prisas y te dejas el winamp encendido.
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