domingo, 28 de diciembre de 2008

23. UN NUEVO "TIRANO" II (18 DIC '08)

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A diferencia de todos los días, hoy no voy al colegio. ¡Tranquilos, no me salté las clases! Fui con mi compañero de prácticas al pabellón de Infantil a ver la actuación que tenían preparada con motivo de las fiestas navideñas. Así, mientras esperábamos en el pasillo, veíamos pasar a los pequeños disfrazados de pastores, reyes magos, e incluso algún angelito llorón. En la sala donde harán la representación, hay muchas sillas colocadas para cuando entren los padres, y en la zona del escenario, simplemente una pequeña cuna de madera con una oveja de peluche al lado. Hacen un último ensayo, y vemos que todo consiste en poner un villancico mientras que los niños se mueven y siguen el ritmo. Para nosotros puede parecer simple, pero hay que pensar en que la gracia de esto no es el que lo hagan mejor o peor, sino el encanto que transmiten al verlos ahí a todos juntos disfrazados, casi sin saber muy bien por qué lo hacen. Después de que terminasen y los padres los acribillaran con el flash de las cámaras de fotos, decidimos encaminarnos a nuestro Centro.

Subo a la Sala de Profesores, donde está mi tutora junto a las profesoras de Educación Física y Música. A los pocos minutos volvemos a clase. Están en clase de Inglés, y terminan haciendo algún juego, como el profesor les tiene acostumbrados. Ahora les toca hacer un control de Lengua. Para no aburrirme demasiado, lo hago yo también.

Al igual que ayer, decido pasar la media hora del recreo en la Sala de Profesores, disfrutando del buen ambiente, y leyendo el periódico mientras me invitan a algún que otro polvorón. La tranquilidad se ve interrumpida por mi compañero de prácticas, que trae un niño al que le sangra el dedo. Me pregunta por el papel higiénico:


-Si mira, ven aquí. Lo guardan en este mueble. A ver, ven que te mire el dedo. ¿Cómo te llamas? Vale, tranquilo, no pasa nada. ¿Te cuento una cosa? Los cortes son heridas profundas que sangran mucho, y claro que nos duelen, pero se curan muy pronto, ya lo verás. Toma, ¿te has lavado las manos? Ponte el papel este y apriétalo. Coge un trozo más para luego. Que no, hazme caso, ¿cómo te vas a desangrar? ¿tu sabes cuánta sangre tenemos en el cuerpo? Mucha, y por un corte así no te va a pasar nada. De todas formas, bebe agua y así fabricarás sangre nueva, en serio.


El recreo termina poco después. En clase, quien no lo terminase antes, sigue haciendo el control de Lengua, y los demás, el dibujo que les propuse ayer (la visión que tienen de mí, y la mayoría me dibujaron junto a los demás niños de la clase) Sin esperarlo, aparece mi compañera de prácticas por la puerta junto a dos de sus alumnos:


-Juan, ahí abajo hay una mujer preguntando por ti.


No le había dicho quién era, pero Mª Carmen y yo lo imaginábamos, así que me recomienda quedarme en clase mientras ella baja para hablar. Vuelvo a quedarme a solas con los alumnos. La mayoría están dibujando, pero queda uno haciendo el control. No se lo sabe, y además tiene el descaro de pedirme que le diga las respuestas. Sabe que voy a hacerlo, pero lo que hace es equivocarse. No se las digo, pero le ayudo a encontrarlas. Otra cosa es que lo consiguiera... Como era de esperar, no tardan ni cinco minutos en levantarse y armar escándalo. Así cuando vuelve la tutora me encuentra en el fondo de la clase, intentando entretenerlos como sea con tal de que no molesten a los otros compañeros que están dando clase en las otras aulas.

Mª Carmen dice que efectivamente, era la madre de la chica que tuve que llevar a Secretaría hace un par de días. Había llegado muy convencida de que un profesor de prácticas había cogido a su hija por el cuello, pero la experiencia de mi tutora hizo que en pocos minutos entrase en razón. Después de todo, si yo hubiera bajado, no voy a decir que me pusiera nervioso, pero si que actuaría de forma incorrecta, o por lo menos, mejorable. Y no porque sea una de mis costumbres ser maleducado, sino todo lo contrario, y hay veces que la única solución que veo es ponerte al nivel del atacante. Hay que agradecer que todo saliera bien.

Demasiado bien, porque el día de hoy termina conmigo recibiendo algunos dibujos de mis alumnos, y encontrándome a esta alumna de camino a casa. Le llamo:

-¡Eh, no me ignores! Ven aquí, anda. Mira, no quiero ser pesado, pero te vuelvo a decir que lo que pasó, ya sabes por qué ha sido. En el Centro hay unas normas que hay que cumplir, y son para todos. Si quieres cabrearte, adelante, estás en tu derecho, aunque no hay motivo. Por mi parte por lo menos, quiero que sepas que no pasa nada, ¿vale? Que para dos días que me quedan aquí no quiero irme de malas. ¡Venga, mañana te invito a un chocolate!

(Mañana habrá un desayuno para todo el colegio, chocolate con churros)

¡Ah, y aunque no haya salido en el recreo, se que nuestra amiga ha vuelto a traer las mismas galletitas!





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22. DIBUJOS Y FOTOGRAFÍAS (17 DIC '08)

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Se nota que las vacaciones de Navidad están a la vuelta de la esquina. El día de hoy empieza con un control de Conocimiento del Medio, y la tutora saliendo un momento al pasillo para hablar por teléfono. Aunque me quede con los muchachos, empiezan a hablar. A dos días de terminar mi estancia aquí, no podré hacer todo lo que no he hecho en cinco semanas, o lo que es lo mismo, lograr que el ambiente del aula cuando Mª Carmen sale, sea el adecuado para un correcto desarrollo de una clase, o en este caso de un control.

Puedo gritar, mandar a callar, dar una palmada o incluso un golpe en la mesa. Exacto, esas cosas que creía que nunca iba a hacer. Da igual, pues saben que no impongo respeto, que soy un pelele que no puede hacer nada. Si, son todos unos niños muy cariñosos pero que saben hasta donde pueden llegar. Negocio con ellos. Hoy he traído mi carpeta de dibujos, y les ha llamado la atención, pues es grande (tamaño A3) está decorada por fuera y cuando se la dejo coger a alguno, se le cae porque no esperaba que pesase tanto. A quien hable durante el control, no le enseñaré mis dibujos.

Y siguen hablando porque saben que soy un blando, y no ya que les enseñaré los dibujos, sino que además lo haré con una sonrisa. Vaya profe más patético...

Cuando la tutora vuelve, decido ir a la Sala de Profesores. He pasado todos estos recreos en el patio, observando el comportamiento de los niños. Lo mínimo que puedo hacer ahora es tener también un poco de contacto con el profesorado. No me gustaría que pensaran que soy algún tipo de autista, o que tengo la edad mental de mis alumnos. O siendo menos dramático, que sea tímido y me de vergüenza estar con los profesores. Allí me encuentro con mi compañera de prácticas, fotocopiando la unidad didáctica que ha preparado. Vuelvo a la clase para coger la carpeta de los dibujos y enseñárselos. Así tendría excusa para sacarle conversación un rato (¡En el fondo soy sociable y me gusta conocer a mis compañeros!) Mientras charlábamos, se atascó la fotocopiadora. Como lo último que debemos hacer en estos casos es ponernos nerviosos, hicimos todo lo posible por arreglarla, pero al final tuvo que venir un profesor a quitar el papel que había ocasionado la avería.

Incluso el recreo decidí pasarlo aquí. Están todos con el amigo invisible, haciéndose regalos tan estúpidos como un trozo de pan mordisqueado y con azúcar. Bueno, en realidad este era el peor, pero me hizo mucha gracia. Lo típico suelen ser velitas o flores de plástico. Mi compañero de prácticas me dice que quiere enseñarles una película de dibujos a varias clases del primer ciclo, así que me pregunta que si puedo encargarme yo de ir a ponerla, y cuando termine, pararla. Como no tengo problema ninguno, me paso por la sala de TIC, para comprobar que todo funciona bien y, ¡sorpresa! Esa peli que nos gustó tanto de pequeños como es "El Rey León" la ha descargado de Internet con la mala suerte de que el audio sea español latino. Y no es que tenga nada en contra de ese doblaje, pero, ¿cómo le vas a poner eso a los niños? Habrá cosas que no entenderán...

Termina el recreo y vuelvo a clase. Hacen el esquema de Lengua y unos ejercicios de repaso del control. Mientras, charlo un rato con Mª Carmen sobre mi estancia aquí, qué me ha parecido, y la evolución que me he notado. Bajo a Secretaría a por sobres para enviar las notas y una felicitación de Navidad a los padres. En la última media hora van a hacer un dibujo, así que propongo que hagan uno en el que salga yo, para ver cuál es la visión que tienen de mí. La mayoría hacen también a sus compañeros. Como era de esperar, abro la carpeta de mis dibujos y la enseño.

Y aunque no haya salido al recreo, no nos quedamos sin saber el almuerzo de nuestra amiga: las mismas galletitas que ayer.




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sábado, 27 de diciembre de 2008

21. UN NUEVO "TIRANO" (16 DIC '08)

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Mi último martes aquí... Lo primero que hago es buscar al compañero de prácticas, para preguntarle si sabe algo de la pizarra digital. Me explico, ayer visitamos la sala de TIC, y uno de los profesores que se encargan de ella nos dijo que para hoy podíamos ir a que nos explicara un poco el funcionamiento de tal pizarra. El compañero me recomienda buscarlo en la sala de apoyo, donde le dedica un tiempo extra a alumnos que suelen ir algo más lentos, pero no le encuentro. Estaba en la sala de profesores. Mira su horario y decide que a las 11:00 nos veremos en la sala de Informática. Aviso a mis dos compañeros.

Después voy a mi clase. Mª Carmen está recogiendo los cuadernillos de Matemáticas. Una alumna me llama riéndose, y me dice que le hace gracia haber nacido en 1999, al igual que la compañera que se sienta a su lado. No la entiendo, la verdad. Es increíble como algo así nos puede hacer gracia cuando somos pequeños. Bonito, ¿verdad?

Tenemos clase de Lengua, así que leemos un poema sobre una niña que se distrae en clase mirando una mosca, y después hacemos unos ejercicios de comprensión. Después repasamos también con ejercicios, lo que hemos estado viendo en los últimos días. Como siempre, doy vueltas por la clase ayudando a quien lo necesite.

En la siguiente hora, según el horario deberíamos tener clase de Inglés, pero el profesor no pudo venir, así que continuamos con las fracciones en Matemáticas.

Cuando da la hora, voy a la sala de TIC, pero parece ser que algunos profesores están teniendo una reunión. Mientras terminan, busco a mis compañeros en el piso de abajo. Creía que la pizarra digital era el proyector, que junto al lápiz especial, podía dibujar cosas en una "sábana blanca" cualquiera, pero estaba equivocado. En realidad es un panel blanco en el que, como es lógico, se puede usar un proyector. Tiene incluso su propio interruptor de encendido y apagado. Está conectada a un ordenador, que controla el programa (Inter Write versión 4.11) y efectivamente, el proyector tiene un sensor que reconoce los lápices especiales. Una mejor definición que he encontrado en Internet:

Sistema tecnológico, generalmente integrado por un ordenador, un videoproyector y un dispositivo de control de puntero, que permite proyectar en una superficie interactiva contenidos digitales en un formato idóneo para visualización en grupo. Se puede interactuar directamente sobre la superficie de proyección.


Después incluso la estuve utilizando. Como todo programa informático, su uso puede ser fácil con la práctica, y probando las distintas herramientas y opciones.

Llega la hora del recreo. ¿No os disteis cuenta del dato que faltaba ayer? ¡¡La merienda de nuestra amiga!! No se me olvida preguntárselo, y por lo visto, después de tanto tiempo, ¡volvió a traer petit suise! Tres concretamente, aunque hoy haya traído galletas y un zumo de melocotón. Veo que a mi pequeño amigo inglés le está saliendo un diente nuevo. Tampoco podían faltar las chicas de 6º, sobre todo aquella que tiende a molestar a sus compañeros de forma exagerada. De nuevo, la víctima de hoy volvía a ser mi tímido sin dientes de leche. No paraba de ofrecerle pipas de manera insistente, cansina, y a voces, todo para conseguir un poco de "humor":


-¿Quieres pipas?
-No
-¿Quieres pipas?
-¡No!
-¿Quieres pipas?
-¡¡No!!
-¿Quieres pipas?
-¡¡¡He dicho que no!!!

-Venga, déjalo en paz, que es más pequeño que tú. Te ha dicho que no quiere, no seas pesada.
-¿Pesada yo, profe?
-Si, pesada, que siempre eres la misma, no lo dejáis en paz.
-Lo que pasa es que tú le has cogido cariño.
-No, lo que pasa es que no puedes ir así, abusando de los pequeños, con lo mayorcita que eres ya. Que te estoy dejando pasar muchas, pero verás como al final voy a tener que ponerme serio. ¿A que eso no lo harías delante de otro profesor?
-¿Y qué vas a hacer, castigarme?
-Por supuesto. Yo no quiero tener que cogerte de la manita y llevarte a Secretaría, porque ya tienes una edad y se supone que eres más responsable, pero si tengo que hacerlo, lo hago.


Las palabras no sirvieron de nada. Pelaba pipas, y escupía las cáscaras mojadas en saliva sobre la cabeza del niño varias veces.


-No voy a volver a avisarte. ¡No te voy a dejar pasar ni una más, que ya me has cabreado bastante!


Me retó y volvió a echarle las cáscaras en el pelo.


-Te lo has ganado a pulso.


La cojo del brazo izquierdo y tiro de ella hacia Secretaría. Opone resistencia, así que no me queda otra alternativa que ponerle mi otra mano tras su cabeza para ir empujándola. Si esta avanza, el cuerpo también lo hará. Y allí se la dejo al Jefe de Estudios:


-Aquí te traigo a mi amiga, a ver qué te cuenta.


Vuelvo al patio y sus amigas están riéndose. Por lo visto nunca antes un profesor había hecho algo así con ella. Parece ser que pasan un poco de ella, sabiendo que le quedan escasos meses en el Centro. A sus compañeras les sigue resultando muy gracioso que me haya llevado a una alumna tan alta y aparentemente líder influyente. Vuelvo a Secretaría para ver cómo va la cosa.


YO -¿Qué te ha contado? (Me doy cuenta de que está llorando y no para de rascarse la muñeca izquierda, como si pretendiera hacerse alguna señal)

JEFE ESTUDIOS -Nada, pues me ha contado lo que ha pasado.

Y -Pero yo quiero saber su versión.

ALUMNA -¡¡Me ha cogido del cuello, se lo voy a decir a mi madre!!

Y -¿¿Cómo?? ¡¡Yo no te he cogido del cuello, nunca le he hecho eso a nadie!! ¿De verdad le has dicho eso al Jefe de Estudios?

JE -Tranquilo, solo está cabreada.

Y -No hombre, a ver si ahora me voy a meter en un lío, ¿te crees su historia? Si tu sabes que nunca te he traído aquí a nadie, ¡un par de veces si acaso!

JE -Que no Juan, que no tienes que darle explicaciones. Estas cosas pasan. Si no ha cumplido las normas del Centro, pues has hecho bien en traerla. Punto.

A -¡¡Voy a llamar a mi madre!!

JE -Ahí tienes el teléfono, corre, llámala. Dile también que has estado molestando durante días a otros compañeros.


Regreso al patio y termina la hora del recreo. Durante la hora de Religión me quedo en la sala pequeña de Informática, haciendo repaso con un alumno. Aprovecho para contarle a Mª Carmen lo sucedido. Dice que no me preocupe, que no pasa nada. Hice bien en recordarle que en este colegio hay unas normas de convivencia, y son para todos. Estas cosas pasan y ahora no estoy acostumbrado, pero con el paso del tiempo tendré más batallas iguales e incluso peores. Debemos tener mucho tacto, porque además llevamos las de perder, estando como están las cosas actualmente.

Tengo que aprender de esto, y nunca olvidarlo.

La jornada de hoy termina conmigo en el patio, yendo hacia la puerta de salida, y un alumno gritándome desde la cola que hacen los del comedor:

-¡¡Tú eres el que ha cogido a mi prima del cuello!!



Y no recuerdo si le contesté diciendo que se enterara mejor de las cosas antes de hablar, pero desde luego que me entraron ganas...




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jueves, 25 de diciembre de 2008

20. MÁS ALLÁ DE LAS AULAS (15 DIC '08)

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Comienzo de la última semana. Como acordamos el viernes pasado, nos encontramos a primera hora los tres alumnos de prácticas en el despacho del Director, para que nos enseñe y comente un poco los cuatro documentos que no pueden faltar en un colegio:

-P.G.A. (Plan General Actual)
-Proyecto Educativo de Centro
-Proyecto Curricular
-Plan de Convivencia.

Tras más de una hora de exposición y charla, deja muy claro que no pueden fotocopiarse, pues son cosas que no deben salir del Centro. Eso sí, están a nuestra disposición para que las leamos el tiempo que haga falta. Mi compañera dice necesitar un dato: el número de alumnos en el Centro, y el porcentaje de inmigrantes. Según el Director ese es un dato que no se debe dar a nadie. Por lo visto, a veces llaman del periódico, o del circo para repartir invitaciones, preguntando por el número de alumnos que hay en el colegio, pero en ningún caso se facilita. De todas formas, lo único que pedía era un valor aproximado...

Tras impedir que nuestro compañero se llevara uno de los documentos anteriores (Los demás también tenemos derecho a verlo, ¿no?) se retira a su clase. Así que después nos pasamos por Secretaría a preguntar el número de alumnos y su tanto por ciento de inmigrantes. No queríamos algo exacto, pues con un redondeo hubiera servido, pero el Secretario empezó a hablar, y la oportunidad como es lógico, no íbamos a perderla. Nos dio el número de alumnos de cada clase, dividido entre niños y niñas, y después, cuántos inmigrantes había en cada una, y su procedencia. Tuvimos la "suerte" de que en ese momento entrara el Director un momento, para irse con las mismas. Ahora si que habíamos metido la pata. Ya que estábamos, también aprovechamos para pedir el menú del mes del comedor escolar. Allí estuvimos también, durante más de una hora. El Director volvió a hacer aparición, y se dirigió al Secretario:


-Tengo que decirte una cosa, pero... luego.


Imaginábamos lo que era. A una semana de terminar nuestras prácticas, mi compañera y yo acabábamos de lograr que se rompiera el buen ambiente que habíamos disfrutado durante el mes. Pero bueno, ahora estábamos consiguiendo información para la Memoria, y ya tendríamos tiempo para lamentarnos. Pedimos permiso para ir a echar un vistazo al edificio de Educación Infantil, que está a unas dos manzanas de distancia (400 metros aprox.) y en seguida llamó por teléfono para avisar de nuestra llegada. Fuimos a recoger a nuestro compañero, y por el camino charlábamos sobre lo sucedido en Secretaría.

Al llegar, nos abrió una profesora que no conocía. Lógico, han pasado ya unos cuantos años desde mi estancia en Infantil. Nos enseñó un par de aulas y dio la hora del recreo, así que tuvimos total libertad de recorrerlas, enredar, y hacer fotos. El edificio tiene dos plantas, por las cuales estuvimos paseando cámara en mano, entrando en cada clase, fijándonos en detalles, e incluso haciendo alguna tontería que otra (¡estas cosas pasan cuando estás rodeado de juguetes!) Conocimos a las otras maestras. Son un total de seis, y aprendí un nuevo término: "más uno" (+1) que es aquella que no tiene un grupo fijo de niños, sino que va por las aulas echando una mano a aquella que lo necesite. Después de estar un rato en el patio hablando con ellas, volvimos a nuestro edificio. Es probable que el jueves a primera hora vengamos de nuevo, pues los niños harán un pequeño teatro.

Nada más entrar, nos pasamos otra vez por Secretaría. Queremos preguntarle al Secretario si ha habido algún problema por facilitarnos los datos de antes, pero preferimos sacar un poco de conversación primero, así que le contamos nuestra experiencia en Educación Infantil. A los veinte minutos, mi compañera (de la especialidad de Audición y Lenguaje) sugiere que le echemos un vistazo a la sala dedicada a Logopedia. Sin problema ninguno, el Secretario nos abre la puerta, y entramos en una pequeña habitación. Quedaría mejor decir que su tamaño se ajusta al de un despacho, con escritorio lleno de libros y papeles situado casi en el centro, iluminado por la luz natural que entra por una ventana a su izquierda, y enfrente un piano. Todo esto contando con una estantería repleta de libros, y algunos instrumentos médicos, como esa plataforma de cristal con espejo para ver los pies, o el panel con letras y colores para comprobar la vista. Para no molestar mientras mis compañeros hacen fotos, salgo fuera, y aprovecho esta ocasión a solas con el Secretario para preguntarle lo que de verdad nos interesaba:


-¡¡No, tranquilos, no hay problema ninguno!! Al principio si pudo negarse un poco, porque comprended que esos son datos que no se le pueden facilitar a cualquiera. Ahora mismo nos viene alguien de la calle a pedir el número de niños que tenemos en el colegio, y lo mandamos a... Pero claro nosotros tenemos en cuenta que eso es algo que os piden, y que suponemos que lo vais a utilizar para un buen fin, ¡¡vamos, no os imagino vendiendo esa información por ahí!! Así que nada, vosotros no os preocupéis, porque no hay motivo.


¡Que alivio! Después de esto, visitamos el almacén, donde podemos encontrar desde material escolar y pinturas, hasta piezas de cartón recortadas o viejos cuerpos desmontables para enseñar anatomía, pasando por carteles, pancartas, figuras geométricas de madera, mapas descoloridos, escuadras y cartabones para usar en la pizarra... y algo que la primera vez que entré aquí me llamó mucho la atención, unas estanterías llenas de archivadores con fechas incluso de los años '70. El Secretario nos comentó que eran las facturas emitidas y recibidas en esos años concretos, pero sacó una de 1995, me preguntó mi apellido y... cuando quise darme cuenta estaba leyendo los nombres de los que formábamos la clase de 1ºA, firmada por mi antigua tutora a 4 de Marzo de 1995, ¡¡había gente que ni recordaba!!

Y el día de hoy termina haciendo una fotografía a esta lista de clase, para cuando vuelva a olvidar algún nombre, tenerla a mano.




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domingo, 21 de diciembre de 2008

19. DISCULPA (12 DIC '08)

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Último viernes de clase. La tutora sabe que ayer salí lago más tarde, así que le dije que estuve con el Director en su despacho, la verdad.

En clase de Lengua ven las notas. No me refiero a las calificaciones del trimestre, sino a la teoría del libro. Las notas son mensajes cortos escritos que sirven para informar de algo. Y lo siguiente es, aprender a tratar a la gente de Usted. Mª Carmen sabe muy bien como darle gracia a estas cosas, y algo tan simple como esto puede llegar a convertirse en una clase entretenida en la que todos los alumnos atienden y participan. Después se ponen unos ejercicios de repaso de lo que hemos estado viendo en los últimos días.

Mientras los hacen, llega el Secretario del Centro y comunica las quejas de algunos vecinos, pues ayer, después de la hora de la salida, les pusieron petardos en sus puertas. Como es lógico, se cree que fueron alumnos del colegio. La tutora sale de clase junto al Secretario, y al quedarme a solas con los alumnos, me voy a la parte de atrás de la clase y llamo al que me vino a saludar a la salida y le dije que se guardase el petardo. Le cuento la historia a sus demás compañeros, para que sepan como sucedió, y termino diciendo:


-Espero no arrepentirme de haber dejado que te lo guardaras. Como vuelva a verte otro, esta vez te lo quito y se lo digo a Mª Carmen.


Cuando regresa, les dice muy claramente que no quiere ver ni un petardo en clase, pues el que los tiene, por lo tanto también llevará un mechero, y esas cosas no están permitidas en el colegio. Añado que ayer le quité uno al alumno con el que yo había estado hablando a la salida. Vamos, que mentí para encubrirlo. Espero que sea consciente de lo que acabo de hacer por él, y que no tenga otra cosa más de las que arrepentirme.

En clase de Matemáticas, explicamos las ecuaciones equivalentes, ponemos un par de ejercicios, y después vamos a ver la charla de Antonio Gomez Yebra, el autor de libros infantiles. Será en el Aula Matinal, y el escritor llega cinco minutos después de que los alumnos tomaran asiento. Es un hombre de mediana edad, con un traque de chaqueta, y algunas canas. Se presenta de forma simpática, saca algunos alumnos a su lado para hacerles algunos jueguecillos con los que todos se ríen (¡incluso yo, este hombre es puro carisma!) Después les propone un reto, en el que cuenta una de sus composiciones, la cual está repleta de la letra -S-, y deben adivinar cuántas hay. Va señalando de uno en uno a los alumnos para que digan un número, y acierta uno de mi clase, que recibe una tarjeta con un dibujo y un escrito del autor, con autógrafo incluído. Después repetimos pero con la letra -CH-, y gana nuestra amiga de los petit suise. Es muy original y dinámico, con una gran cantidad de recursos para obtener las sonrisas del público (por ejemplo rimando con sus nombres)

Llega la hora del recreo. El desayuno de hoy es un sandwich de chopped y un zumo de melocotón. Cuando se lo termina, jugamos a la comba, uno a cada extremo, dando muy despacito y a poca altura para que nuestro amigo el que apenas sabe correr, intente saltarla. Mis alumnas han dibujado en el suelo con tizas, aquel juego de la cuadrícula numerada, en el que hay que ir tirando una piedra y saltar con un solo pie, pero no pueden jugar porque no encuentran una piedra. Hago que me acompañen a la papelera. Solo hay cajas de zumos y papel de aluminio con el que envuelven los bocadillos. Cojo varias de estas hojas y hago una bola (¿Quién no ha jugado con pelotas de papel plata?) pero la rechazan con mucho asco, simplemente por haber salido de la papelera, así que aprovecho que una chica iba a tirar su envoltorio, para pedírselo y dárselo a las mías. Ya estaba tardando el momento violento del día. Una de las chicas de 6º que suele acompañarme en los recreos acaba de recibir una patada en la barriga. Un balón me roza el pelo de la cabeza despeinándome y aparece mi compañero de prácticas diciendo que siempre me llevo todos los golpes. Lo dice porque hace no mucho, un chico estaba dando vueltas a una cuerda y... me dio en la cara, aunque no me hizo daño. Le pregunto si el Director ha hablado con él sobre lo de enseñarnos los documentos que debemos ver.

En Educación Física vamos al gimnasio, pues ha empezado a llover. Después del calentamiento y los estiramientos, volvemos a jugar a las cuatro esquinas (el de lanzar la pelota grande) En los últimos cinco minutos, nos sentamos en círculo, y la profesora empieza a contar una historia para que, de uno en uno, vayamos añadiendo algo más y terminarla:


-En una fría noche de tormenta, una familia compuesta por un matrimonio y su hija, llegaron a la casa que estaba en medio del bosque. Entraron para refugiarse de la lluvia, y vieron que la atmósfera era muy tétrica.


Fue un ejercicio muy curioso. Lo primero que apareció fue un monstruo que se comió el culo de la niña. Poco a poco el mismo monstruo cortaba las piernas, brazos y cabezas de la gente de la casa, incluyendo el de muchísimas más niñas que aparecían misteriosamente, e incluso un bebé de dos años que intentó hacerse el héroe.

Recta final del día, la media hora de Plástica. La Tutora sale a hacer unas fotocopias de los ejercicios que piensa proponer para las vacaciones de Navidad. Me quedo con los muchachos. Quien termina de hacer aquellos ejercicios que pusimos antes en Matemáticas, puede coger el libro de Plástica. En poco tiempo me encuentro sentado en la mesa del profesor, rodeado de niños que quieren que se les corrija las libretas, así que decidimos corregirlo entre todos los que estamos allí, y quien lo tiene bien, le dejo el rotulador rojo para que se ponga la -B-. Hasta que llega una chica que el ejercicio en sí está bien, pero tiene una presentación malísima (para que lo diga yo...) y le doy la oportunidad de borrarlo y hacerlo de nuevo más ordenado. Se niega, así que entonces intento ponerle una -R- de regular. Vuelve a negarse, y además se cabrea. Por si fuera poco hay un ejercicio que no sabe hacer, y es la única de la clase en esta situación. Salgo a la pizarra:


-Bueno, pues hoy nuestra compañera va a aprender a hacer este tipo de ejercicios. No se va a ir a casa este fin de semana sin saber hacerlo, ¿vale? Venga, vamos a enseñarle entre todos.


La señorita sigue cabreada y no mira a la pizarra. Saco a una compañera que está algo inquieta (como siempre) para que me ayude, a ver si por esas la otra atiende. Parece ser que todos entienden la explicación. Llega Mª Carmen y le comentamos el problema. Le recuerda que yo soy un profesor más, y como tal debe hacerme algo de caso, o como mínimo respetarme.

Sigo dando vueltas por la clase para echarles una mano con los dibujos del libro de plástica. Cuando estoy atendiendo a una alumna, la del cabreo se me acerca, y permanece callada a mi lado. Imagino que viene a pedir perdón. Le ofrezco un pañuelo para que se limpie la nariz (a veces es un poco mocosa) y me sitúo en la pizarra, ante toda la clase, con la niña a mi lado, aún en silencio. La tutora le anima para que pida disculpas. Me agacho para ponerme a su altura, y en voz baja dice:


-...disculpa...


Toda la clase está en silencio, atendiendo a la escena. Le pedimos que lo repita más alto, pero sigue con su volumen bajo. Le decimos que pedir perdón es algo normal, y que debemos aprender a hacer. Vuelve a decirlo un poquito más alto, pero no se oye. La profesora interviene:


-Venga, si lo dices en alto te daremos un aplauso.


Dicho y hecho. Pide disculpas, recibe el aplauso y vuelve a su sitio. Ahora soy yo el que quiere decir algo:


-Bueno, tú me has pedido disculpas, pero yo soy quien decide si quiero disculparte o no, ¿no crees? Ven aquí. (Se levanta de nuevo) anda, dame un abrazo. Y espero que para la próxima vez me hagas un poquito de caso, ¿de acuerdo?








Y con este final tan emotivo acaba mi cuarta semana de prácticas. Quedan cuatro días de clase, y la fiesta final. Es probable que ya haya visto la gran mayoría de las cosas que tenía que ver, pero aún no se si me espera alguna aventura que salga un poco de estos esquemas.


Solo hay una forma de descubrirlo, y lo veremos a partir del lunes 15 de Diciembre de 2008




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sábado, 20 de diciembre de 2008

18. OBJETO REDONDO AL REVES (11 DIC '08)

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Desde un principio me dijeron que si no quería, no tenía por qué ir a las clases de Educación Física los jueves por la mañana a primera hora. Y así lo hice algún día, pero la profesora después pregunta por mí. No porque me necesite, ni quiera enseñarme a dar clase, si no porque... porque... ¡buena pregunta! Aunque haya pasado aquí mi infancia, de eso hace ya unos nueve años, y no llegué a conocerla, pues entró a trabajar más tarde. El caso es que me ha caído genial, y parece ser que yo le he agradado. Nos llevamos muy bien.

He traído incluso ropa vieja por si me apetecía ponerme con los alumnos a hacer los ejercicios, pero la expresión corporal con la que están hoy no me llama demasiado la atención, aparte de que no quiero distraerlos en algo que no es exactamente un juego.

Empiezan caminando, dando vueltas en círculo por el gimnasio, representando una historia que les cuenta la profe. Así forman un autobús (una fila, agarrados unos a otros) que llega a un circo donde ven animales y payasos. El siguiente ejercicio consiste en dividir a la clase en cuatro grupos. Con música de fondo, sale el primer componente del primer grupo, y baila un poco. Cuando la música se para, debe quedarse en una postura "para una foto". Después sale otro componente, y hace lo mismo, pero debe tener un punto de contacto físico con el anterior. Cuando todos los componentes de un grupo han hecho su actuación, "hacemos la foto" y la calificamos. Así con los cuatro grupos.

Para terminar, nos tumbamos en el suelo y ponemos algo de chill out para hacer una sesión de relax.


Cuando volvemos a clase tenemos Inglés. El profesor vuelve a utilizar sus recursos aprendidos en libros infantiles, o dedicados al entretenimiento. Les pregunta qué pedirán para Reyes. Exacto, pasa lo que él pensaba, y nadie tiene planeado pedir un libro. Les recuerda que un libro lo puedes leer veinte veces, o ninguna, dependiendo de cuánto te guste, y que hay libros de muchos temas diferentes. Después pregunta:


-¿Cuál es la palabra más larga del mundo?


Todos dicen las que se les ocurren, incluso esa del Supercalifrastinosequédoso que yo nunca aprendí (¡ni me interesa!)

-¿Sabéis lo que es una milla? Es una unidad de medida de longitud que equivale a unos 1609 metros y se escribe mile. Y en inglés, sonrisas se escribe smiles, y entre la -S- del principio, ya la del final, hay una milla de distancia. Así que por muy larga que sea la palabra que escribas, y llegue de una punta a otra de la pizarra, smiles será tan larga como unos 1609 metros, más o menos.

El profesor se va, y mientras llega la tutora, los niños tienden a descontrolarse "un poquito". Así cuando llega se encuentra con dicho panorama y como es lógico se cabrea. La explicación a unas patadas que se mencionan por ahí es, "es que me están diciendo que no tengo dinero".

Explico el sustantivo, aquellas palabras que utilizamos para designar algo, y su clasificación en comunes o propios, e individuales y colectivos. Mª Carmen dice que hoy me ha visto algo más suelto a la hora de llevar la clase. Ponemos cuatro ejercicios, y mientras los hacen bajo a la entrada, porque han traído una fotocopiadora nueva y tenemos que subirla entre varias personas.

En la hora del recreo no sucede nada especial, salvo una excepción muy grande. Por primera vez en la historia de este diario... ¡¡Nuestra amiga no ha traído nada para el almuerzo!! Pero todo tiene una explicación, y es que ha ido al dentista.

Cuando todos suben a sus aulas, yo me quedo en el patio, pues la profesora de Educación Física me dejará hacer unas cuantas fotos al almacén donde guardan el material deportivo. Después subo a charlar un rato con el Director sobre los documentos que nos proponen observar durante las prácticas. Dice que mañana avisará a mis otros dos compañeros, para ver si puede explicárnoslos aunque sea a última hora, pero le digo que no hay prisa, y que podemos dejarlo para la semana que viene. Después intento echarle una mano con algo raro que le pasa al ordenador, pero no puedo hacer mucho.

Cuando salgo de su despacho ha pasado ya un rato desde que sonó la sirena que señala el fin de la jornada. Antes de que me de tiempo a llegar a la puerta de la salida, viene a despedirse de mí uno de mis alumnos, que está apuntado al comedor escolar, y ya había terminado. No puede irse todavía, pues tienen un horario y salen a las 15:00. Normal, imagina que cada uno se va cuando terminase de comer. Aquello sería un desorden y una falta de responsabilidad por parte del Centro. Luego viene otro alumno más, y tiene la maravillosa idea de sacar un petardo. Le digo que lo guarde, pues delante de otro profesor no se atrevería a sacarlo. Se lo quitarían y llamarían a su casa.

Y yo vuelvo a la mía después de otro día en el colegio.







Frase del día:

(1)

-¿Y por qué profesor de Inglés? Tú vales para tutor, porque contigo me he enterado de todo.

¡Pero si solamente he dado dos clases! Supongo que simplemente estaba deseando ver cómo lo hacía yo y ha atendido.




(2)

-Si alguna vez tienes que perder una clase para hacer algo así porque al día siguiente van a hacer alguna actividad, no dudes en hacerlo.

El profesor de Inglés antes de irse. Recordemos que hoy no dio nada de teoría, sino que estuvo contando adivinanzas, pues mañana vendrá a dar una pequeña charla un escritor cacereño especializado en literatura infantil, y que ha escrito libros llenos de estas.




Y así descubrí esta, que me gustó:


Objeto
Redondo
Al Revés



Para nosotros puede ser fácil, pero los niños no fueron capaces de resolverla.




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martes, 16 de diciembre de 2008

17. APROBADOS (10 DIC '08)

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Al llegar, Mª Carmen recoge los cuadernillos de Matemáticas como todas las mañanas. A primera hora hay Lengua, y yo tenía pensado explicar que las palabras que empiezan por bu-, bur-, y bus-, siempre se escriben con -B-. Tan simple como eso. No se me ocurría manera alguna de meterle alguna gracia más allá de la pura explicación, por lo que preferí dejar este trabajo a la Profesional. Después hacen un dictado y unos ejercicios. Como van sobre buques, bucaneros y buzos que buscan tesoros, al final tienen que hacer el dibujo de un buzo. Suelen tener dudas. Incluso con un ejercicio de ordenar alfabéticamente, han de repasar el abecedario.

El Grupo B se va a Música. Me quedo con el Grupo A y les ayudo a corregir Lengua, pues la tutora sale un momento a hablar por teléfono. Después salgo al pasillo acompañado de dos alumnos, a poner más dibujos en el panel. Se corrige el cuadernillo de Matemáticas, y cuando el Grupo B regresa, lo hacen ellos también.

A la hora del recreo un alumno se queda castigado con su mesa en el pasillo para terminar los ejercicios. La decisión de dejarlo aquí básicamente consiste en que al dejarlo en la planta baja tantas veces, ya se ha acostumbrado, y no se lo toma en serio.

Salgo al patio. Hoy nuestra amiga trae un sandwich de mantequilla, y uno de mis colegas parece traer los ojos pintados (bueno, solamente la línea de abajo) lo cual produce la mofa entre las compañeras de su clase y el otro curso de 6º. No es precisamente uno de esos muchachos que se dejen intimidar, pero entre todas no dejan de agobiarle. Tranquilo y hablando poco, no se despega de mi lado. Por lo demás el recreo transcurre con normalidad, que si un niño me viene con sangre en la uña, dos que no se dejan en paz, una de mi clase me presenta a su prima pequeña, y hace aparición como casi todos los días el muchacho de "¡¡Eh profe, esta está por tí!!" (y señala a la primera chica que vea)

Al volver a clase repaso de nuevo la lista de cosas que he de observar en las prácticas. Miro el horario y le pregunto a Mª Carmen, que si puedo salir mañana a alguna hora a buscar esta información. Me contesta:

-Mira Juan, voy a ser sincera contigo. Yo todo lo que tenía que evaluarte, ya lo he hecho. He visto como eres en clase y la predisposición que tienes siempre a la hora de ayudar. Veo que te lo has tomado en serio, por lo que por mi parte ya tienes el 10.

Y es verdad. No sé si para un 10 o no, pero siempre que he tenido oportunidad para echar una mano, ahí estuve. Incluso soy consciente de la evolución que he tenido en estas semanas, y que la toma de contacto con este centro me va a ayudar a conocer un poco mejor la realidad, que llegué queriendo ser el amigo de los niños pero luego me di cuenta de que... (Vuelve a soltarme el rollo de "tu profesor no puede ser tu amigo", con el que todavía estoy en desacuerdo)

Le dejo a ella también la clase de Conocimiento del Medio, otra que era para mí. Después de haber leído el tema, tampoco sabía como contarlo con ese gancho (aunque ya me haya dicho en varias ocasiones que eso es algo que se consigue con la experiencia) así que la escucho y... aprecio. Habla sobre el descubrimiento de la agricultura, pues el tema es el de "¿Qué hacemos con los seres vivos? Agricultura, ganadería y pesca". Después continúa con que tenemos que cuidar el medio ambiente (Contaminación con fábricas, y exterminio de animales para conseguir pieles) Como siempre en estos casos, los niños tienen a levantar la mano para contar sus propias historias:

-Pues yo cuando voy con mi familia al campo recogemos toda la basura en una bolsa.

Y más por el estilo. El momento se ve interrumpido por el sonido del teléfono de la tutora. Es su hija, la cual está estudiando un Master, y solamente le faltaba una asignatura por aprobar de la carrera. Ya hizo el examen en otras ocasiones, con un conocimiento de los contenidos, como para sacar una buena nota, pero con tener tan solo una falta de ortografía, ya podías tenerlo todo lo bien que quisieras, que la nota sería como mucho de 4,9. Pues bien, ya lo había aprobado. Todos damos un fuerte aplauso, y la tutora casi no puede contener la emoción.

Empezamos el esquema de Conocimiento del Medio, pues se intentará que tengan el control lo antes posible.









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lunes, 15 de diciembre de 2008

16. PROFESOR EN PRÁCTICAS (9 DIC '08)

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¡¡Que se me pegan las sábanas!!

Tengo metido en la cabeza que hoy es lunes, ¡¡pero no es así!! Ayer fue el Día de la Inmaculada Concepción, por lo que no tuvimos clase. Hoy es martes pero sigo creyendo que tenemos Religión a primera hora.

Me doy cuenta de que en realidad la asignatura que toca es Lengua, cuando me encuentro de pie con el libro en la mano y todos seguimos la típica lectura del principio de un tema nuevo. Esta iba sobre un árbol que tenía una escalera en el interior de su tronco, y arriba vivían dos chicas. Veo que se me pierden, que cada uno va a su ritmo. A veces dejo de leer para escucharles, pero al terminar, Mª Carmen me recomienda que no haga eso, pues entonces el descontrol es mayor, pues ellos tienden a adaptarse a la velocidad del maestro (no hay que leer muy rápido, ¡por supuesto!) Hago algunas preguntas generales para comprobar si han comprendido el texto. También explico las palabras compuestas (afilalápiz, paraguas, parabrisas, pararrayos, etc.) y ponemos algunos ejercicios sobre ellas.

En la clase de Inglés, lo primero que hace el profesor es poner una canción con el radiocasete, y después algunas audiciones sobre, "I have got a -cosa de Navidad-". Expone un vocabulario de elementos navideños, y al final, para relajar el ambiente propone colorear unas tarjetas recortables que vienen al final del libro, con el que después se hace un juego de cartas. Me pregunta:

-Oye, de lo que en tu clase estabais juntos en Primaria, ¿sabes de más gente que haya llegado a la Universidad?

Mi respuesta sincera ha de ser negativa, pues digamos que soy el único que conozco. Otra gente ha hecho módulos, o están trabajando, y siendo realistas, también hay que otros cuantos abandonaron en la ESO.

-Te lo preguntaba porque suelo ver a muchos antiguos alumnos en bares, supermercados, y cosas así...


Llega la hora de Matemáticas, una de las que más odiaba en mi infancia y adolescencia, pero la que más ganas tenía de que llegara hoy. A todos nos gustan las tartas, o si no, las pizzas. Exacto, ¡¡vamos allá con las fracciones!! No las han visto nunca, y eso puede ser incluso un punto a favor, pues puedo empezar a contarlas de cualquier forma.

-¿Os gustan las pizzas? A mi también. Es más, este sábado estaba en casa antes de salir, y decidí hacerme una. Estaba con un amigo, y yo suelo cortarlas así (Dibujo un círculo y lo parto en ocho). Le di un trozo, y cogí otro para mí. Esto se representaría así (Coloreo dos partes) Muy bien, pues ahora os voy a enseñar lo que es una fracción. Es una parte de la unidad completa. En este caso, hemos dividido a la unidad en ocho (denominador) y hemos cogido dos (numerador) Esto se leería, dos octavos. Bueno, pues después llegó mi hermano y dijo que él quería otro trozo (lo coloreo) ¿que tendríamos que poner? Exacto, cambiamos el dos por un tres, y ahora serían tres octavos.

Al decir verdad tengo más gracia explicando, que la que se refleja en lo que he escrito, pero es para hacerse una idea. Soy muy pausado, suelo hacer preguntas, y lo que aquí has leído en un minuto, transcurrió en unos quince. Hay que tener en cuenta que las cosas se repiten mucho, se ponen más ejemplos y que la explicación lógicamente era más larga.


Hora del recreo. Nada más salir obtengo mi información de todos los días, o lo que es lo mismo, ¿qué ha traído nuestra amiga para el almuerzo? Un bocadillo de mantequilla. Mi amigo el medio inglés ha vuelto después de faltar los últimos días de la semana anterior. Dice que en navidades irá a ver a sus abuelos a la ciudad natal de su madre. Unas alumnas de 6º algo pesadas componen mis últimos fichajes en mi pelotón vigilante del patio. Aunque bueno, más que vigilar, lo que hacen es molestar a los que están conmigo. Se toman demasiadas confianzas, y le dan un guantazo a otro alumno de su clase, ante mis narices. ¿Qué hago? ¿me llevo de la manita a una tía que es casi más alta que yo a Secretaría diciéndole que eso no se hace? Le digo que se la voy a dejar pasar, pero que delante de mí no vuelva a hacer eso, pues delante de cualquier otro profesor no lo haría. Un chico de mi clase hoy ha traído las gafas rotas. Se le ha partido la patilla y como ha sido festivo no las han podido llevar a arreglar, así que su madre hizo un apaño atando un hilo por los agujeros del tornillo. De todas formas, guardé en el bolsillo de mi chaqueta, las gafas separadas de la patilla. Mi compañero de prácticas me ha ofrecido un sociograma, para que lo fotocopie, y si me interesa, realizarlo en clase.


Al volver, tienen Religión. Como siempre, me quedo con un alumno en la Sala de Informática pequeña, donde hace ejercicios con el Linex.

Termina Religión y el Grupo A se va a Música. Con el Grupo B hacemos unos ejercicios de fracciones. La tutora debe salir un momento a buscar las notas de la asignatura de Música, y mientras me quedo con ellos. Durante todo el día han estado muy tranquilos, pero ahora les da por levantarse...









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sábado, 13 de diciembre de 2008

15. DULCES GATITOS BAJO TECHO (5 DIC 0'8)

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Desayunar tranquilamente y con tiempo es algo que se agradece cuando los últimos días han consistido en salir corriendo con las galletas en la boca. Capuccino con toque de caramelo, bien calentito y acompañando unos barquillos rellenos de chocolate.

Nada mas entrar, la tutora pide las libretas, pues ayer se las llevaron para que se las firmaran en casa. Un alumno ha traído un árbol de Navidad y algunos adornos, mientras que otro ha traído uno de esos cables repletos de pequeñas bombillas que se encienden y apagan, mezclando colores amarillo-rojo, y azul-verde. Lo ponemos al fondo de la clase para que no distraiga demasiado.

Sacamos el cuadernillo de Lengua y hacemos una lectura, todos juntos, sobre un mono que se comportaba como un niño. Tras unas preguntas de comprensión, pasamos a realizar algunos ejercicios. Mientras, recojo los dibujos navideños que hicieron para poner en el panel del pasillo.

Mª Carmen me cuenta su experiencia con las oposiciones. Las aprobó en 1979, y había tres exámenes. El primero era de conocimientos generales, donde se hacía una criba considerable, mientras que el segundo era el de la especialidad, y el tercero consistía en hacer la programación de una clase. Estudió durante un año y aprobó a la primera. Me recomienda que las haga y no desista en caso de que suspenda. Me pone el ejemplo de la amiga con la que estudiaba las oposiciones, las cuales aprobó al tercer o cuarto intento, o uno de los profesores del centro, que a sus cuarenta y dos años sigue siendo interino.

Llega la hora de Inglés y Juan José me pregunta por un muchacho que conozco, que si iba a mi clase.

-Si, me acuerdo de él, pero no iba conmigo, era del otro curso.

Por lo visto estaba en un supermercado, y al preguntarle a uno de los reponedores por alguna cosa, éste le dijo:

-¡Juan José! ¿No se acuerda de mí?

Le sonaba su cara. Lo veo normal, pues debe ser imposible acordarte de tantos nombres y gente, cuando conoces tantos nuevos cada año. Y además teniendo en cuenta el paso del tiempo y el cambio físico de los chavales.

Juan José nos enseña a dibujar un árbol de Navidad ayudándonos de la cuadrícula de la libreta. Después lo adornan con bolas, campanitas, estrellas, velas, etc. Después pasamos a un ejercicio. Escribe palabras desordenadas en la pizarra, para que los alumnos ordenen la frase (¡¡Ha corregido el "plaese"!!)

Termina la clase y vuelve la tutora. Corrige los cuadernillos de Lengua, y mientras doy vueltas por la clase
para ayudarles con los ejercicios que tenían pendientes. Cuando hago esto, suelen llamarme para que les eche una mano, aunque sea con cosas que ya saben. Si estás ahí encima de ellos, parece que le echan más ganas. Levantan, la mano, hay quien va a buscarme personalmente aunque esté atendiendo a otro compañero, o simplemente me llaman por mi nombre:

-¡Juan!

Y Mª Carmen se da cuenta:

-¿Qué es eso de Juan? Tenéis que llamarle DON Juan, ¿o acaso vosotros a la señorita Ana le decís Ana? Le decís Doña Ana, ¿verdad? al igual que a todos los demás ¡¡eso es una falta de respeto!!

-¡¡No Mª Carmen!! Si yo el primer día les dije que me llamaran Juan, ni siquiera "profesor", que para algo me puso mi madre un nombre. ¡¡Yo todavía soy muy joven para que me llamen Don!!

Y que no, que no, y que no: Don Juan o profe. Así que la clase continuó con normalidad, hasta que pasaron unos cinco minutos y me llama un alumno:

-¡¡Don Juan!!

-¡¡Que no me llaméis Don Juan, que todavía no estoy casado!!

-Bueno vale, pues no le digáis Don Juan, que no le gusta.

Dos alumnos terminan los ejercicios y salgo con ellos al pasillo para poner los otros dibujos en el panel. Poco antes de terminar, llega un profesor con una flor naranja de plástico, y se la da a uno de mis alumnos:

-Toma, dásela a la Señorita Mª Carmen de parte de su amigo invisible, pero si te pregunta que quién era, ¡¡no le digas que soy yo!!

Cuando entramos en clase, aprovecho para ayudar a mi coleguita rumano a diferenciar el verbo en la oración, para luego dividirla en sujeto y predicado. Se le da fatal.


Hoy está lloviendo, así que el Jefe de Estudios se pasa por cada clase, anunciando que los alumnos no deben salir al patio, sino quedarse en clase. Mª Carmen se va a la Sala de Profesores, con la tranquilidad de que me quedo al cargo. Algunos sacan viejos juegos de mesa, mientras que otros prefieren venir a corregir sus actividades. Me siento en la mesa del profesor, y en seguida la rodean, todos con la libreta en la mano:

-¡¡Profe, profe, corrige!!

-¡Bueno! ¿te quieres esperar? ¿no ves que estoy corrigiendo la de un compañero? A ver, traed, que vamos a corregir las libretas entre todos, ¿vale?

Y una vez que corriges una, y las de los demás están igual, ya puedes sacar el rotulador rojo para ir poniendo una hermosa B de bien en cada página. Bueno, eso cuando no se han equivocado en alguna cosa...

El lunes 8 no hay clase, pues es el día de la Inmaculada Concepción, y como en el centro hay varias (Conchi para los amigos) pensaban traer dulces y pasteles. Mª Carmen me dijo que me pasara por la Sala de Profesores a coger uno, acepté encantado pues con tanto salir a socializarme con los niños al recreo, he dejado al profesorado casi que en un segundo plano, y no me gustaría que pensaran que soy tímido, que me da vergüenza estar con ellos, o incluso ser un maleducado. El caso es que al final no pude ir, pues estuve con mis alumnos en clase, pero no me quedé sin mis dulces, pues Mª Carmen me trajo unos cuantos en un plato. Cuando el recreo llegó a su fin, tenían Educación Física. Quien terminase los ejercicios podía irse. A un chico le faltaba poco, así que le dije que antes de irse al gimnasio, me recogiera en la Sala de Profesores. Corrí por estar un rato con la gente, pero ya se habían ido. Mientras terminaba los pastelillos de mi plato, llegaron tres profesoras, de las que conocía a dos. La otra resultó ser de Infantil. Le comentaron que soy alumno de prácticas, y que yo estuve ahí de pequeño.

-¿Ah, si?

-Si, estuve toda la Primaria, y ahora como estoy estudiando Magisterio de Lenguas Extranjeras, cuando tuve que decidir un colegio en el que hacer mis prácticas, no tardé ni un segundo en saber que quería volver a recorrer estos mismos pasillos, pero desde otro punto de vista.

Charlamos un rato y viene el chico al que le faltaba poco para terminar los ejercicios. Es bajito, delgado, con los ojos tirando a grandes y oscuros, con la piel clara y el pelo casi negro. Parece muy frágil, se le ve "poquita cosa", y aunque es de ese tipo de alumnos que hacen bien sus tareas, habla bajito y participa mas bien poco en clase. Cuando nos disponemos a irnos, una de las profesores pregunta:

-¿Has probado la tarta que he hecho?

A la primera no hice caso, pero luego resultó ser a mí.

-Pues no la verdad...

Era una tarta de turrón, blandita y muy dulce. Como no me apetecía perder mucho tiempo, y además teniendo a un alumno esperando, le dí una cucharilla de plástico y entre los dos nos comimos el trocito que quedaba en el plato.

-¡Muchas gracias, está genial! (Y era cierto)

Bajamos al gimnasio y ya había otros compañeros ahí. Hacemos estiramientos y después jugamos a "los cocodrilos". Todos los alumnos se ponen en un lado de la clase, y en ella hay repartidos tres neumáticos que hacen de islas, y un par de niños que hacen de cocodrilos. Los demás tienen que ir de un lado a otro de la clase y subirse a unos bancos. Pueden resguardarse en las islas con tal de que los cocodrilos no les cojan. Tan solo con tocarles ya se convierten en cocodrilos, y al final, acabamos con el suelo infestado de niños arrastrando su barriga y haciendo ¡¡GRAWWWRRR!!

El siguiente juego son las cuatro esquinas. En cada una, se coloca un alumno, y todos los demás se mueven por el medio. Los de las esquinas tienen una pelota muy grande que lanzan, y a quienes les den, está eliminado. Recuerdo que ese juego me encantaba, pues se formaba un caos enorme. Incluso gritábamos, sobre todo cuando en el juego había dos de estas pelotas. Y en los minutos finales jugamos a algo llamado "gatito bonito", o algo así. Nos sentamos en círculo, y uno se la pica. Es el gato, y tiene que andar a cuatro patas, mirar a un compañero y decirle:

-¡¡MIAU!!


Entonces ese compañero le acaricia mientras dice:

-¡¡Ay mi gatito bonito, que lindo, que suave!! (etc.)

Si se ríe, se la pica. O si alguien se queda bloqueado y no acaricia al gato, también se la pica directamente.

Antes de irnos, por hacer un poco el payaso, me pongo la chaqueta del chándal de un alumno. Imaginad como me quedaba. Con la manga casi por el codo. Para rematar la gracia, le puse a él mi camisa a cuadros, que le llegaba casi por las rodillas y le sobraba manga para dar y tomar. Vamos por los pasillos saludando a profesores, e incluso la señora encargada del comedor. Así llegamos a clase:

-Mira Mª Carmen, nuestro amigo va para profesor. Bueno, y esta chaqueta me sienta genial, me hace más joven, ¿ves?

En la última media hora que queda, hacen ejercicios de Matemáticas con los Linex, mientras que yo echo un vistazo a los libros que me llevaré este puente, para la semana que viene explicar ya algunas cosas. Pasa por allí un profesor:

-¿Cómo lo llevamos?

-Pues mire, repasando las fracciones, que se las voy a explicar la semana que viene.







Frase del día:

-¡Adiós Señor Calabaza!

-¡Adiós Señorita Calabacín!


Al terminar la jornada, una alumna despidiéndose de mí.







Fin de la tercera semana.














¿No echáis algo de menos?






¡¡Exacto!! Que no saliera al recreo, no significa que no me cruzara a la salida con nuestra amiga de las meriendas. Hoy ha traído un bocadillo de mantequilla y un zumo de piña.








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14. LENGUA Y LITERATURA (4 DIC)

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Otro jueves en el que no voy a primera hora, pues tienen Educación Física. Supongo que para el siguiente si vendré. A llegar, Mª Carmen me cuenta que una alumna ya ha hecho el control de Lengua, porque tiene que ir al médico. Mañana echaremos un vistazo a ver qué mas cosas puedo explicar para la semana que viene.

En Inglés escuchamos varias veces con el radiocasete, la pista correspondiente a lo que vimos el día anterior, aquello de "What have you got?". Al principio podían seguir la audición con el libro, pero después probamos a escucharlo más veces teniéndolo cerrado. Fallan demasiado leyendo. Volvemos a oírlo, de nuevo con el libro delante. Para no aburrirles demasiado, Juan José pone una canción distinta, para ir leyéndola también, pero no me da tiempo a escucharla, pues Mª Carmen abre la puerta y me llama con una sonrisa en la cara y una gran estrella fugaz de cartulina en la mano. Junto con la profesora de Educación Física, está poniéndole cinta adhesiva a varias figuras recortadas, para luego pegarlas en un enorme panel de plástico blanco que está atornillado a la pared. Mi tarea ahí fue colocar las que iban en una posición más alta. Al final, tendríamos una imagen navideña del nacimiento de Jesús, con angelitos, burro y buey incluidos. Las clases de Inglés son curiosas. Juan José es un tipo que las hace de forma aburrida, con un tono de voz monótono, poniendo cuarenta veces las mismas audiciones hasta el punto de quitarle el interés de los alumnos... sin embargo, como gran aficionado a la literatura y con especial gusto por la infantil, siempre tiene algún recurso, alguna historia que contar, alguna forma atractiva de iniciar la explicación del día, logrando llamar la atención de los muchachos. Si de verdad estos alumnos están dando Inglés desde 1º de Primaria, tienen un nivel muy bajo.

En Lengua tienen un control. Para aprovechar el tiempo, salgo a tomar algunas fotos y reunir información para la Memoria. Fotografío la composición de cartulinas, el patio visto desde las ventanas del primer piso, la sala de TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) donde hay más puestos informáticos y la pizarra digital (entre otras cosas) También doy una vuelta por la Sala de Profesores, y aprovecho para coger la llave de la Biblioteca (en su día, Mª Carmen dijo que tenía permiso para hacerlo) Entro y comienzo a recorrer cada estantería. Es una lástima que esté en desuso debido a que actualmente se encuentren informatizándola. Me presentaría voluntario para hacerlo yo mismo durante las tardes de febrero y marzo, pero alguien debería enseñarme. Aún así, esto no es más que una ilusión, es lo que se piensa al ver lo mal que leen la mayoría de estos alumnos para la edad que tienen, lo que se piensa al recordar con una sonrisa, aquellos días en los que cogíamos un libro cada uno y nos lo apuntaban en nuestra ficha, para leerlo y devolverlo a la semana siguiente. Una de las cosas que me hubiese encantado hacer en mis prácticas, sería llevar a mis alumnos a la biblioteca para que enredasen, para que manosearan los libros, los abrieran, observaran los dibujos... ya sabéis, eso que algo me dice que no han hecho nunca.

Cuando me quiero dar cuenta, llevo la mitad del recreo ahí metido, así que decido que es hora de salir a relacionarme un poco, al igual que hago todos los días, con la gente del patio. Hoy nuestra querida amiga ha traído un bocadillo de mantequilla y un zumo de piña. Será porque solamente he estado unos quince minutos, pero el recreo de hoy no ha tenido ninguna anécdota que resalte.

Al regresar a clase, el Grupo B se va a Música. Mª Carmen corrige el control de Lengua mientras que ellos hacen unos ejercicios de Matemáticas. Me enseña algunos de los exámenes, para que vea la diferencia de nivel de unos alumnos a otros, aunque generalmente la mayoría son buenos. En algunos escribe notas para los padres. Voy a hacer unas fotocopias, pero la máquina sigue aún inoperativa. En el último rato, salgo al pasillo con dos alumnas para colocar en otro panel, unos dibujos de temática navideña que han hecho todos los de la clase.










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martes, 9 de diciembre de 2008

13. HIPER HIPERACTIVOS (3 DIC 08)

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Ponerse el jersey negro de cuello alto, sentir el fresco mañanero en la cara, ver como los alumnos van al colegio, puntuales, y los más pequeños acompañados de sus mayores. Los que me conocen me saludan animados, y en seguida estamos entrando todos por la misma puerta, la del lugar donde juntos compartiremos las siguientes horas.

Buena costumbre la de subir las persianas para aprovechar la clara luz natural, y ver como Mª Carmen me enseña unos apuntes que ha preparado sobre Extremadura, junto a otra profesora, adaptados para ser expuestos con la pizarra digital, un invento del que, si tengo que ser sincero, desconocía su existencia.

Empieza el control de Conocimiento del Medio. Aprovecho para echar un vistazo a la lista de factores que deberíamos observar para reflejarlos en la Memoria, tales como los baños, salas de informática, de profesores, de música, gimnasio... Aparte de las instalaciones, también forman parte, una pequeña descripción sobre la situación del Centro, los alumnos, etc. Pienso que las partes que podamos tener en común los tres compañeros de prácticas, podríamos repartírnoslas para así ganar tiempo, aunque no tardo en darme cuenta de que en realidad es poca cosa. Lo que si podría ser una opción, sería intercambiar la información que consigamos, para así poder tener un resultado más completo. Aún así debería preguntar en los Seminarios de Prácticas, si esto es posible, ¿quién sabe?. Imagina que los tres presentamos un trabajo muy parecido, ¿puede esto puntuarse como negativo, o sin embargo, al estar los tres en el mismo colegio debería ser lo normal?

La tutora aprovecha para mirar el contenido de ésta lista, y me hace una señal en los apartados que si se encuentran en el Centro. En "Despachos" por ejemplo, pues poco se puede poner (Está solamente el del Director)

Después del de Conocimiento del Medio, hacen el de Matemáticas, y a la hora siguiente el Grupo B se va a Música. Mª Carmen me hace una revisión muy general de los alumnos. Hay alguno al que probablemente lo haga repetir, pues prefiere esto, a que pase a 5º y que se pierda en las primeras semanas. Hay uno concretamente, con el que se está esforzando para que mejore, pues tiene cierto sentimiento de compasión hacia él, por la historia que guarda en su pasado. Intentando dar pocos detalles por temas de privacidad, pero queriendo contaros un poco sobre él, diré que su padre era militar en un país en conflicto. Allí los militares no dudan en usar la violencia, y en una revuelta social, la madre de este chico y sus otros cuatro hermanos, fue asesinada. El padre pidió un permiso para poder vivir en España y alejarse de todo aquello, así que ahora está aquí desde hace unos cuatro años, con sus hijos escolarizados y viviendo una vida distinta. ¿Harías repetir a un niño con esta historia, o le ayudarías en todo lo posible por que saliese adelante? Ponte en la piel de su maestro y responde racionalmente si eres capaz.

Como el Grupo A (los que no fueron a Música) han terminado los ejercicios de Matemáticas, leemos otra vez la misma historia del bote de refresco de limón del libro de Lectura. Cuando el Grupo B regresa, ponemos unas cuantas divisiones más. Mª Carmen sale un momento a buscar unas libretas con programaciones, fichas y ejercicios de 1º de Primaria, el curso donde se aprende a leer
y que será la base de todo lo que venga después. ¿Y para qué quiero ver yo eso? Pues porque ahora, en mis primeras prácticas, estoy en un curso fijo, pero en las segundas estaré con un profesor de Inglés, yendo de clase en clase, y en caso de que en un futuro yo sea maestro y me toque con alumnos de 1º, pues necesitaré saber un mínimo sobre cómo hacer las cosas. Estaba tardando en pasar: mientras la profesora está fuera, mis alumnos se revuelven un poco, aunque logro controlarlos medianamente para cuando ella ha llegado. Me enseña un par de libretas, una con la programación de un curso, y la otra con fichas y ejercicios. Seguimos con las divisiones.


Lo primero de lo que me doy cuenta al salir al recreo, ¡es del frío que hace! Hoy nuestra amiga ha traído unas galletas María, ¡¡y no le gustan!! (bueno, acompaña con el últimamente habitual zumo de piña) Minutos después tengo un agobio bastante grande, pues me enfrento al que hasta ahora ha sido la media hora de recreo más intensa:

-Unas alumnas de 4ºB pintan un juego con tiza en el suelo, y las envidiosas de las mías, van a borrárselo. Aunque les de una tiza para que pinten su propio juego, no dejo de recibir quejas.
-El problemático de mi clase pega a un niño bastante más pequeño. Me veo obligado a castigarle sin recreo, sentado en recepción.
-Alumnos que no paran de empujarse.
-Dos pequeños pero revoltosos no dejan en paz a uno algo más grande. Le pegan entre los dos, y él se defiende. Les llamo la atención, y aunque el mayor se relaje, los otros dos van luego a buscarlo y a burlarse. Cuando los cojo, resulta que "ha empezado el otro" (Como siempre...)
-Mis señoritas alumnas que hoy están más nerviosas que de costumbre, no dejan de molestar a otros alumnos de los que suelen acompañarme en los recreos, ¡¡y no paran!!
-Y no hay mejor forma de terminar el recreo, que con un alumno con una pedrada en la cabeza, que no sabe ni por donde le ha venido.

Entre tanto estrés, hablo con mi compañero sobre la Memoria, aunque no soy capaz de quitarme de la cabeza, esa vocecilla que no para de decirme continuamente, "¿Es que nunca vamos a tener un recreo completamente tranquilo?"

Hay algo que me ha llamado la atención desde la primera semana en la organización de los alumnos, y es que a falta de papeleras, siempre sacan unos cuatro cubos grandes que reparten por el patio, para tirar la basura. Igualmente al terminar el recreo, los recogen, y hoy quise llevar uno yo.

Al entrar, hacemos el repaso del control de Lengua (el cual tendrán mañana). Se dictan unas frases, se pregunta qué son las palabras homófonas, el diptongo, y otras cosas. Aprovecho para aburrirme un poco, hasta el rato final, pues quien termina los ejercicios, puede hacer un dibujo sobre la Navidad, y suelen llamarme para preguntarme cómo dibujar alguna cosa. Así me entretengo hasta que toca la sirena anunciando el final de la jornada.









Frase del día:

-¡¡Joooooo profe, que no quiero que me enseñes, quiero que me lo hagas tú!!

Una alumna un poco vaga a la que intentaba enseñarle a dibujar un Papa Noel.







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domingo, 7 de diciembre de 2008

12. CAN I HAVE A PSP FOR CHRISTMAS, PLAESE? (2 DIC 08)

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Hoy no habrá pasaje de "Todo sobre mi madre, o mi madre sobre mí", ni de lo bonitas que son las mañanitas de otoño. No son necesarios, cuando el día empieza con el Jefe de Estudios asomándose a la puerta y llevándose a un alumno. La tutora pregunta:

-¿Pasa algo?
-No, pero va a pasar.

Lo siento mucho, pero la continuación de esta historia no la conozco ni yo. Vaya, nos quedamos con las ganas. Mientras los alumnos hacen unos ejercicios, voy a la Sala de Profesores a hacer unas fotocopias de un libro que debería haber devuelto hace tres días a la biblioteca. Allí me encuentro con una profesora que me dice que no funciona la máquina. Aún así probamos a hacer una copia, y en la pantalla aparece un mensaje de "Papel atascado". Llamamos al Secretario, y en vez de telefonear al Servicio Técnico, prefiere arreglarla por sí mismo. El caso es que lo hace, y podemos sacar una copia. Al segundo intento vuelve a quedarse el papel atascado. No hay remedio.

Terminan los ejercicios de Lengua. Hoy se les ve muy trabajadores. Mª Carmen ha propuesto empezar a usar ya bolígrafo a principios de 2009, y para iniciarse podrán hacerlo con estos que pueden borrarse, y tan solo para escribir los enunciados y poco más.

En Inglés, vamos a escuchar la grabación que corresponde a la lectura que hicimos el último día, pero Juan José no ha traído el CD que la incluye. De todas formas, volvemos a leerlas y a practicar frases con "Can I have... , please?" Puso algunos ejemplos en la pizarra, me resultó curioso que en vez de please escribiera plaese. Quise imaginar que lo hizo a propósito para comprobar que los alumnos estaban atentos y le corrigieran, pero cuando lo hizo una segunda vez, ya me olía raro. Exacto, no lo corrigió, y al parecer nadie se dio cuenta. (¿Y si estaba probando mi atención?) En los últimos minutos, dibujan un snowman, o lo que es lo mismo, un muñeco de nieve (Incluso yo lo dibujé, por ver que tal me salía...)

Al llegar la tutora, empieza la prueba del control de Matemáticas. Aprovecho la ocasión para aburrirme un rato. Mañana miércoles día 3, harán dos controles (El de Matemáticas que están repasando ahora, y el de Conocimiento del Medio) así que aprovecharé esos momentos para buscar parte de la información que se pide para completar la Memoria.

Hora del recreo. No ha venido mi amigo de los ojos claros, y la merienda de hoy de la amiga nuestra es un bocadillo de mantequilla y un zumo de piña. Después de varios días, aparece mi compañera de prácticas. Charlamos con el otro compañero, al que le gustaría que antes de terminar el periodo de prácticas, nos hiciéramos unas fotos. Dice que traerá la película de "El Rey León" a sus alumnos para que la vean ¡¡ni siquiera la conocen!! La Coordinadora, al pasar por nuestro lado vuelve a recordarnos que no podemos hacer fotos en las que salgan los alumnos. Antes de entrar, hay una pelea entre dos alumnos de 6º.

Durante la clase de Religión, vuelvo a estar en la Sala de Informática. Mª Carmen no encuentra el folio donde le apuntamos algunas de las aplicaciones que nos resultaron más interesantes.

A última hora, el Grupo A se va a Música. Yo me quedo con el Grupo B en clase de Lectura, donde vemos unos poemas cortos, y seguimos leyendo aquella historia sobre un bote de refresco de limón.










Frase del día:

Hablando con mi compañero de prácticas en el recreo.

-¿Vas a traerles El Rey León? ¡Que bien! Seguro que les encanta. La última vez que la ví,fue este verano, pero la vi en inglés, para comprobar si la entendía, aunque claro, jugaba con la ventaja de recordarla medianamente bien de cuando era más pequeño.
-Yo vi El Señor de los Anillos.
-Eeehhh... (O.o)







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11. ECOSISTEMA NERVIOSO (1 DIC 08)

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Empezamos la tercera semana. No hay mejor día que un Lunes para que tu madre se contradiga a buenas horas de la mañana:

-“Ponte el jersey a rayas, que hace mucho frío”

A los diez minutos:

-“¡Ponte la camisa a cuadros y déjate de tonterías, que hace mucho frío!”

¡¡Las rayas y los cuadros no pegan!!

Cuadros o rayas, en el camino hacia el colegio puede ser hasta agradable pasar algo de fresco. ¡Así pillas las calefacciones con más gusto! Poco antes de llegar me encontré con el chico de “Yo tengo una foto tuya fumando porros, profesor”. Dice que está en 6º, mientras que yo creía que estaba en 3º.

Como todos los Lunes a primera hora, tienen Religión, y Mª Carmen y yo nos quedamos con un alumno que no la imparte, en el aula de Informática. Allí estaba la tutora de la clase de al lado, hablando con un hombre que tenía una niña agarrada a su mano, con lágrimas en los ojos. Decía que estaba mala. Los profesores afirmaban que se ponía mala últimamente, pero cada vez que había que ir al colegio. Que era una buena alumna, pero últimamente estaba yendo por este camino. Le recomendaron que la llevaran a un psicólogo. Se fueron.

Primer día de Diciembre. Tiempo de mocos y pañuelos, y precisamente yo he vuelto a olvidarlos. No hay papel en los baños, así que Mª Carmen me acompaña a donde guardan los rollos, la Sala de Profesores. En el pasillo vemos lo que parece ser una mancha de vómito. De la niña ésta, suponemos. Me cuenta que la madre murió hace un año aproximadamente. Era una buena alumna, aunque a veces prefería no ir a clase con tal de quedarse con su madre viendo la tele, sentadas al calor del brasero. Quien había venido hoy con ella era su padre.

Cuando volvimos a la sala de Informática, había otro profesor más. Yo estaba con mi alumno, pero no pude evitar oír una conversación en la que también estaba mi tutora. Decían que si ese hombre intentaba volver a entrar en el colegio, habría problemas. Le dirían personalmente al secretario que está en la puerta, que no le dejen entrar. No voy de espía por la vida, pero tampoco es que se molestasen en hablar bajito. Y yo me pregunto, ¿es eso una solución, el no hablar con el padre, manteniéndolo fuera?, ¿o simplemente preferían que si hubiera que hablar, no fuese a horarios de clase? Esto último lo veo más comprensible e ideal, pero no se como continuará esta historia.

Mª Carmen sigue corrigiendo los cuadernillos de Matemáticas. En uno de estos momentos aprovecha para hacerme la pregunta de la que todos quieren saber su respuesta:

-“Oye, ¿tienes novia?”

No le doy importancia y respondo. El alumno está haciendo unos ejercicios de Lengua en el ordenador, y tiene una duda. Tiene que buscar la vocal omitida de “CH_FER”.

-Bueno, pues vamos a ir probando, ¿no? Cháfer, chéfer, chífer… y chúfer yo creo que no.

No había oído nunca la palabra chófer. Oímos como los de Religión ponen villancicos en el radiocasete. Termina la hora y entramos.

Han terminado todos los ejercicios del primer cuadernillo de Matemáticas. El segundo no se empieza, pues aún no han llegado al tema correspondiente al que pertenecen los ejercicios.

La tutora entrega a Kiko el esquema que recoge todo lo que entrará en el próximo control de Conocimiento del Medio, pues no vino el día en el que todos los compañeros lo copiaron para poder estudiarlo, y la profesora le hizo uno para que él también lo tuviese. Repartimos los cuadernillos de Lengua para hacer ejercicios de repaso.

Los explico yo. Corresponden al tema de diptongos e hiatos. Básicamente consisten en rellenar los huecos que faltan de unas definiciones y rodear los diptongos o hiatos. Suena el teléfono de Mª Carmen y me levanto para echarles una mano con las dudas que tengan. En uno de los ejercicios viene la palabra “tranvía” pero sin la tilde (error tipográfico), así que la toman como si contuviera un hiato. Recordando las reglas de acentuación y con la ayuda del diccionario, llegamos a la conclusión de que es un hiato. ( Tran / ví / a ) Se descontrolan. Todos quieren dar su opinión, y para que se les oiga, gritan o se levantan. No hay orden y algunas alumnas tienen por costumbre sentarse de forma incorrecta, para poder ponerse en pie a la más mínima oportunidad. La historia termina con que la tutora llega y se encuentra con ese panorama. Se cabrea y grita, diciendo que a mí tienen que respetarme como otro profesor más, y no como a un muñeco con el que poder desmadrarse. Siempre que explico algún ejercicio, suelo dar mucha importancia al ofrecer la posibilidad de que participen:

-Bueno, ¿qué leemos aquí?, ¿qué pone?, ¿qué hay que hacer?, ¿qué nos dice el ejercicio?

Y no soy yo quien responde a esas preguntas, sino ellos. Pues después de la bronca que les echó Mª Carmen, no querían hablar ni para eso. El último ejercicio nos enseñaba dos viñetas, planteamiento y nudo de una historia. La tercera, el desenlace, estaba en blanco y tenían que dibujarla. Debajo venía la historia, pero dando solo algunos datos. También había que terminar de inventarla. Básicamente hablaba sobre un pato que no se metía en el agua, pero al final lo termina haciendo para poder ayudar a una rana que está en peligro. No da tiempo porque llega la hora de Educación Física. Dos de mis fantásticos se quedan, por no haber terminado los ejercicios. Mientras, Mª Carmen y yo programamos lo que queda de la semana, y el principio de la siguiente. Al final esta habrá control de Conocimiento del Medio y Matemáticas. La semana que viene explicaré las fracciones (Matemáticas), lo que hacemos con los seres vivos, ganadería, agricultura y pesca (C. del Medio) y las palabras que empiezan por bu-, bur-, y bus- (Lengua)

Llega la hora del recreo. Mi amiga vuelve a traer piquitos, otro de mis peque-amigos frecuentes me comenta que le gustan los documentales, los de mi clase juguetean cerca de mí, con otra chica de 6º vuelvo a hablar sobre institutos… Lo de siempre. No falta el tener que separar a dos que riñen, decirle a alguno que se ate los cordones de los zapatos, se lave la boca, o incluso tampoco podía perderse la rutina de ver a mi problemático favorito agarrando a uno bastante más pequeño. Contra mi voluntad y la suya (incluso opuso resistencia) tuve que acabar llevándolo a Secretaría. El otro compañero de prácticas sigue haciendo casi de niñera. Se le agarran a las piernas y no lo sueltan. Les dice a los suyos, que le dejen un rato tranquilo y me lo hagan a mí, pero soy salvado por la campana, o la sirena en este caso.

Terminamos el ejercicio del pato y la rana. Como han terminado el cuadernillo de Matemáticas y aún no se puede empezar el siguiente, la tutora pone unas cuantas divisiones en un folio y voy a fotocopiarlos a la Sala de Profesores. Allí están Don Adolfo y una profesora que recordaba de cuando era pequeño. No llegó nunca a darme clase, pero la conocía de vista. Decía que le sonaba mi cara:

-Si, yo hace nueve años que me fui. Era alumno de Inés. Fue mi tutora durante los seis años que dura la Primaria.

-Vaya, pues sigo viéndola. ¿Cómo te llamas? Para decírselo, ¿cuál es tu apellido?

-Juan. Soy Juan José B.

-Aunque bueno, a lo mejor después de tanto tiempo no se yo si…

-Si, si. Yo fui a visitarla a su casa algún tiempo después de terminar la Primaria, y claro que se acordaba. Incluso guardaba mi cuaderno de ejercicios, porque le gustaba mucho. Me encantaría poder verla ahora y decirle que estoy aquí.

-Pues yo se lo digo. Nueve años… entonces tu llegaste a conocer a… Concha.

-Claro, en la época en que fue Directora, por ejemplo.

-Y a Antonio de Psicopedagogía, y a Pepe P.

-Si, José P. Hace muchísimo que no le veo.

Me sigue comentando sobre algunos otros profesores, y diciendo que los ve a menudo. La fotocopiadora no tiene papel, así que me indica dónde está el almacén. Al decir verdad, no me sonaba de la existencia de ninguno. Bajo las escaleras, y veo muchas cajas de las que guardan unos cuantos paquetes de quinientos folios. Se me hace raro que esté cerrada con cinta adhesiva, pero no le doy mucha importancia. Al abrirla, veo que he metido la pata. Está llena de libros viejos. Vuelvo a bajar para ponerla en su sitio. Y esta vez encuentro el almacén. Está dentro del aula de apoyo, donde el profesor está dando clase a tres alumnos. Dice que está cerrado y que la llave está en Secretaría. El secretario es otra de las personas que he conocido desde que llegué como alumno de prácticas. En un principio me dio un aire de persona fría, pero en estos pocos días he descubierto que es todo lo contrario. Cojo la llave y abro el almacén. Está tan oscuro que no se ve nada. Enciendo la luz y en seguida veo la pila de cajas de folios, pero no quiero ir directamente a por ellos. Me dejo sorprender por la atmósfera que se encuentra en ese lugar. Huele a viejo. Es tan grande como un aula cualquiera y alrededor de sus paredes hay estanterías llenas de multitud de objetos diferentes. En el medio hay otra de éstas. Con prisa, doy la vuelta entera como si de un museo se tratase. Mientras cojo la caja de folios, veo muchísimos archivadores en los que pone “Entradas 1995”, o “Salidas 1995” (por ejemplo) Tiene que ser interesantísimo buscar las del año en que entré, o salí. A saber la cantidad de información y recuerdos que se pueden encontrar ahí. Por un momento deseé encerrarme en ese almacén y quedarme observando cada cosa, cada detalle. Cierro y devuelvo la llave a su sitio.

Regreso a la Sala de Profesores. Abrimos la caja y hacemos las copias. Isabel, que así se llamaba la profesora de antes, me pregunta que con cuál curso estoy, y quién es mi tutora. Termina añadiendo que ella es tutora de 6º, y que puedo contar con ella para lo que sea. Vuelvo a mi clase, pensando en que llevo ya mucho tiempo fuera. (¡No se tarda tanto en hacer unas fotocopias!)

Están haciendo unos ejercicios de Matemáticas. Una vez terminados y corregidos, pasamos al repaso del control de Conocimiento del Medio. Una vez terminado, hacen el dibujo del ecosistema que quieran (marino, fluvial, bosque, selva…)

Mª Carmen aprovecha para preguntarme por mi asignatura favorita.

-Pues cuando tenía la edad de esta gente, me encantaba Conocimiento del Medio. Siempre he sido un niño al que le gustaban mucho los animales. Ahora sin embargo cuando hemos estado preparando las clases de la semana que viene, he visto que puede ser la más difícil de explicar, en el aspecto de que hay que saber enrollarse, siendo menos mecánica que Matemáticas, por ejemplo.

-Si, a mi también me gusta mucho. Mi especialidad era Lengua, y las matemáticas tampoco me hacían mucha gracia, pero al final terminas cogiéndole el gusto. No son feas tampoco. ¿Y qué asignaturas te quedaron en 1º?

-Pues Matemáticas, que no se me dan muy allá, y Francés, que no lo había tenido nunca en mi vida.

Entra en el aula el Jefe de Estudios, pidiendo el parte de faltas de asistencia del mes anterior. La tutora me explica que hay un programa de ordenador con el que se puede administrar el perfil de los alumnos, en el que se incluyen las faltas de asistencia, notas, etc. Pero como no todos los profesores terminan por adaptarse a estas tecnologías, siguen haciéndolo por el método clásico, y luego el secretario se encarga de informatizarlas.

Y la jornada de hoy termina, pasando por la cola donde los alumnos esperan para entrar al comedor y decirles:

-¡¡HASTA MAÑANA!!

Frase del día:
Dos compañeros de mi clase:

-Entonces, ¿tenemos que elegir un ecosistema, dibujarlo, y ponerle el título?
-Si, coge el que quieras, ¡¡pero no le vayas a poner “Ecosistema nervioso”!!








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sábado, 6 de diciembre de 2008

10. Día del Maestro (28 NOV 08)

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DÍA DEL MAESTRO

(No hay clase)




(Hago un copia-pega de algo que he encontrado por ahí)




Quisiera hoy detenerme
Para hacer un homenaje
A ese ser tan importante
Que modifica la vida
De quien lo encuentra y transita
Con dolor, con alegría
A través de su faena.

A veces pura pena
Y demostrando coraje
Con cotidiano denuedo
Elabora sus lecciones
Transmite sabiduría
Sin alentar la fatiga
Que tal vez lo desconsuela.

Y quizás también lo apela
A toda su fiel historia
Con entusiasmo y modestia
Y herramientas creativas,
Para dar a cada uno
La erudición y el modelo
De un espejo cristalino.

En su andar tan peregrino
Por variados recorridos
Encuentra año tras año
Discípulos tan distintos
Reiniciando con su siembra
La renovada esperanza
De una mejor cosecha.

Por eso en esta fecha
Tantas veces deformada
Expreso a toda voz
Cuanto debo en mi camino
A quien con su noble ciencia
Me moldeo a puro consejo
En todo lo que he aprendido.

Entonces agradecido
A esa ilustre figura
Vilipendiada y querida
Por tantas contradicciones
Me atrevo hoy a expresarle
En estas simples palabras
Lo que brota de mi aliento.

Y creo en este momento
Es justo reconocerle
Su misión irremplazable
La pasión que lo desborda
Y consagrar la memoria
De su oficio silencioso
¡maestro! De cada escuela.








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09. DE ANIMALES (27 NOV 08)

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No fui a primera hora, porque tenían Educación Física. Luego pasa lo que pasa, que la Señorita me echa de menos, y me pregunta que por qué no voy a sus clases. Vaya, con lo bien que me cae. Además es de estos maestros que he conocido ahora, en mi periodo de prácticas. Al llegar al colegio, me da la sensación incluso de haber llegado tarde, pues no veo a los niños en el patio. Subo a clase y allí están mi tutora y el Director, que me pregunta mi apellido:

-También tengo un hermano menor que yo, que estuvo aquí.
-Si, de tu hermano cero que me acuerdo más...

Hemos pasado la clase de Inglés a última hora, porque Mª Carmen debe irse, así que nos ponemos con Conocimiento del Medio. Como todas las mañanas, los alumnos dejan en la mesa del profesor los cuadernillos con las tareas para casa del día anterior. Copiamos en la pizarra el esquema del tema completo de Conocimiento del Medio, para que puedan pasarlo a sus libretas, y así estudiarlo para el control. Como el esquema es algo complicado, la tutora dibuja las llaves en un folio, y voy a fotocopiarlas a la Sala de Profesores.

-Vienes a hacer fotocopias, ¿sabes usar la máquina?
-Pues la verdad es que no.
-Mira, pones el folio aquí, le das al 1, y luego a COPY. Ya está, aunque bueno, ha salido un poco clara. La próxima vez, escribid con azul o negro, que la fotocopiadora lo pilla mejor que el rojo. Mira, puedes subirle el contraste desde aquí. Ahora está mejor, ¿cuántas quieres, dieciséis? Pues pones 16, y le das a COPY.

Llevo las copias a clase y dedican el resto de la hora a realizar el esquema.

En Lengua, Mª carmen me invita a que explique yo la clase. Hubiera aceptado gustosamente de haber tenido la oportunidad de leerlo aunque fuese cinco minutos antes, así que tuve que rechazar. (Tampoco quería que perdieran tiempo mientras lo leía yo primero...) Explica la estructura del relato (planteamiento, nudo y desenlace) y después, les da diez segundos para que piensen en una historia, la cual van a escribir. La mayoría tratarán sobre animales. Cuando todos han dicho sobre qué escribirán, no cabe duda de que absolutamente todas son de eso. Dentro de un rato, la tutora y yo estaríamos leyendo pequeños cuentos que hablaban sobre un galápago llamado Paco, una yegua de nombre Marina, otra Estrella, loros que se casan, ladrones de niños, casas de madera... todos aliñados con una increíble salsa "Faltas de ortografía (Ahora con menos tildes)"


Como a dos alumnas no se les ocurría ninguna historia, Mª Carmen les propuso "una bruja y un príncipe". Quisiera resaltar una historia que me hizo muchísima gracia, que trataba sobre un perro de color rojo que robaba el dinero a la gente, y se hizo rico, aunque al final decidió hacerse bueno. Al terminar el cuento, los alumnos hacen un dibujo sobre él.

En clase de Matemáticas les explico la división entre 10, 100 y 1000. Aprovecho para explicarles también entre 20, 200 o 2000. Claro, como 15000 entre 1000, quitas los tres ceros, y da 15, capaces son de poner que 800 entre 200 son 8 (En serio que estas cosas pasan, aunque ahora a nosotros nos parezcan una chorrada) Ponemos unas cuentas sencillitas, y un par de problemas.


Hora del recreo. Nuestra amiga ha vuelto a dejar los Petit Suise a un lado para traer unos cuantos piquitos. El de los ojos claros tiene chuches, porque en su clase ha habido un cumpleaños. El de "tengo una foto tuya fumando porros", me saluda. Hacía unos días que no veía a la chica de 6º que suele hablarme sobre institutos. Los míos me enseñan trozos de mármol que han encontrado por ahí. Mi compañero de prácticas me pregunta que si voy a traer la cámara de fotos el martes que viene, pues "va a haber una fiesta y los profesores van a traer tartas y pasteles" (De la cual no había oído nada) Conozco a la hermana de un colega (¡se parecen muchísimo!) y acompaño a un muchacho que le duele la barriga, hasta Secretaría, a ver si le dicen algo. Pero la parte difícil de este recreo consiste en que una muchacha viene a decirme que un alumno le ha insultado con ofensas bastante fuertes (prefiero ni ponerlas) y no pude hacer gran cosa.


Nada mas entrar, el Grupo B se va a Música. Con el Grupo A, tenemos refuerzo de Matemáticas, divisiones. La tutora me pregunta sobre mi compañero de prácticas. No puedo contarle gran cosa, más que solamente lo conocía de haberlo visto alguna vez por la Facultad. Entre los profesores comentan que lo ven algo despistado. Me gustaría saber qué se dice de mi.

Llega la clase de Inglés, la primera desde que Rosa se marchó para devolverle al Director su puesto como profesor de la asignatura. Se le ve muy relajado, y empieza diciendo que en este tiempo que ha estado fuera (más de un mes) "se le ha olvidado el inglés", así que le ayudan a recordar las últimas cosas que vieron. Si hay algo que valoro muchísimo de este hombre, es la cantidad de recursos que tiene para centrar la atención de los alumnos. Como aficionado a la lectura, se le da genial contar historias. Empezó hablando de que hay gente muy ambiciosa, que pide cosas caras por Navidad, cuando muchas veces, en la sencillez está la gracia. Y así, nos compara las videoconsolas de moda, con un bolígrafo. Les hace el truco de frotarlo con la manga del jersey para capturar trocitos de papel, y allí estaban todos alucinando. Incluso aseguró que a él, de pequeño le encantaba hacer figuras con las pinzas de tender la ropa. Y es que de eso iba la lectura de hoy. En unas viñetas veíamos como dos hermanos desenvolvían sus regalos de Navidad. El mayor tenía una videoconsola portátil, y el pequeño recogía los papeles y las cajas. Al final resulta que el mayor no puede jugar porque la máquina necesita pilas, mientras que el pequeño se ha montado su propio juego con un hilo, imanes, y poco más. Terminan jugando los dos juntos.

Así, la expresión nueva del tema es, "What have you got?" (¿Qué tienes?) y "Can I have a _______ for Christmas, please?" (¿Puedo pedir ________ para Navidad, por favor?)

En los últimos minutos, vuelve a contar otra historia. Dice que siempre que vamos al campo, los animales se esconden. Trae una fotocopia en la que sale la imagen de un parque, y hay muchísimos animales escondidos, para buscarlos.










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